Agustín Jiménez: "Los ofendidos ahora tienen el mismo altavoz que los medios de comunicación" | Nostromo Magazine
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Agustín Jiménez: «Los ofendidos ahora tienen el mismo altavoz que los medios de comunicación»

por Jorge Caracuel Suero

Monologuista, actor de teatro, guionista, ilustrador, profesor… Agustín Jiménez es un todoterreno que acaba de estrenar en TVE Historias de Alcafrán, serie de humor de José Mota donde da vida a Matías Ibáñez, un exalcalde corrupto con ansias de venganza. También lo podremos ver muy pronto sobre los escenarios en Que nadie se mueva en el Teatro de La Latina. Hoy charlamos con el actor sobre sus dos últimos proyectos y nos da su opinión acerca de cómo considera que se está tratando a la cultura en estos últimos meses.

El pasado viernes 11 de septiembre se estrenó Historias de Alcafrán. ¿Cómo describirías la serie para animar al público a verla?

Es una serie sobre la despoblación rural con un aire muy peculiar. Es la historia de un pueblo con sus personajes muy reconocibles. Llenos de ternura y de simpatía. Y al contrario de lo que se pueda pensar no cae en los tópicos a los que los urbanitas estamos acostumbrados. Ahonda mucho más en las vidas reales de la gente de un pueblo pequeño.

¿Cómo llegó hasta ti Historias de Alcafrán?

Pues llega a través de José Mota que un día nos vemos en un estreno y me dice que tiene un papel de villano para mí en una serie. José y yo nos conocemos desde los comienzos de La hora de José Mota. Trabajé de guionista y haciendo algunos papeles, con lo cual ya me conocía de antes.

¿Cómo describirías a Matías Ibáñez, tu personaje en Historias de Alcafrán?

Podría pasar perfectamente por un cacique de pueblo. Aunque he intentado ir más allá. Me pidieron que aunque fuera el “malo” de la serie, cayera bien al espectador. Creo que se consigue al darle un poco de humanidad dentro de ese egoísmo exacerbado. Teniendo en cuenta que es un personaje recién salido de prisión pues tiene mucho que mostrar de un antes y un después de un político corrupto.

Fotograma de Memorias de Alcafrán / RTVE

En octubre estrenas Que nadie se mueva en el Teatro de La Latina. ¿Cómo afrontas la vuelta a los escenarios con este panorama?

El simple hecho de volver a un escenario a trabajar ya para muchos es un pequeño logro. De todas maneras hay que saber relativizar un poco. Hay generaciones que en años de guerra han pasado hambre y han perdido familias enteras. A nosotros se nos ha pedido que sacrifiquemos un poquito de nuestro primer mundo y nos quedemos en casa con wi fi. Poco a poco, en meses, hemos vuelto a escena y tratamos de revitalizar el ocio cultural como ayuda a paliar está crisis sanitaria.

¿Qué puede encontrar el espectador en Que nadie se mueva?

Mucha policía…y mucha diversión. Es una obra excepcionalmente canalla que gusta mucho a la gente joven y que revuelve en comedia al público más adulto. Una parodia más que necesaria que se ríe de la política, del rey, de las banderas, de los nacionalismos…de nosotros mismos. Si estás harto de política, ven a verla porque te hará llorar de risa…si te gusta la política ven también porque tiene fondillo. Ah y hay muy buenos actores y actrices…y luego yo.

¿Por qué crees que hay tanta dificultad para llenar las salas de cine y los teatros en la actualidad?

Porque hay una pandemia y se nos recomienda no juntarnos en grupos. A no ser que que lloriquees con una cacerola y una bandera por capa pidiendo ir de cañas. Entonces la ley se vuelve más laxa.

¿Cómo afrontáis desde el mundo de la interpretación esta situación tan incierta y desoladora que nos está tocando vivir?

A ver, creo que hay muchos medios audiovisuales para explorar y que el talento siempre vence todas las dificultades. Repito lo dicho anteriormente…No es una guerra con francotiradores en ventanas que te pueden matar. No estamos esperando a que nos bombardeen aviones o a que vengan ejércitos invasores a obligarnos a adoptar su forma de vida, no nos echan al mar para buscar un futuro en una balsa. Que estamos enfadados porque no podemos comprar más y mejor y no nos dejan ir de cañas. Que hemos durado aplaudiendo a los sanitarios hasta que cuatro pijos han dicho que no tenían libertad para ir a su clínica privada.

¿Piensas que la cultura está siendo especialmente maltratada en estos últimos meses?

Pienso que la cultura sólo se ve desde el artista al que le dan sonido y luz. Olvidamos a los técnicos, peluquería, maquillaje, editores, arreglistas, músicos…la lista es muy larga. La cultura no es sólo la que recibe premios o aplausos. La cultura es el motor intelectual de una sociedad. Sin ella estamos abocados al pensamiento único, a los totalitarismos, a la ignorancia que deja vía libre a regímenes dictatoriales.

¿Cómo precursor del stand up en España, ¿cómo cree que ha evolucionado el formato?

Se está liberando mucho de un encorsetamiento televisivo que en nada tiene que ver con los circuitos habituales de comedia en el país. Los contenidos han superado la fase de parejas y el “se han fijado ustedes?” para dar paso a estilos más comprometidos con la política, más desafiantes con las reglas propias del stand Up. Se incluyen otras disciplinas artísticas en los shows. Hay audiovisual, música en vivo…números de varietés…. Empiezan a haber más mujeres cómicas y eso es bueno. Deberían haber más. Creo que el auge de los directos ha propiciado este ambiente.

Agustín Jiménez: “La comedia tiene que coger los conflictos y socializarlos”
Agustín Jiménez / Promotora 600

¿Cuáles son tus influencias o sus referentes?

Faemino y Cansado,Les luthiers. Monty Python, Chanantismo, Peter Capusotto.

¿Hay algo que piensas con lo que no debe hacerse comedia?

Si es susceptible de comedia debe hacerse. Entienda que hacer comedia es cambiar lo que era triste o conflictivo para poder reír con ello. Siempre funciona así salvo en el absurdo o en metahumor. Los cómicos nos fijamos en lo que no se debe, no se puede o no dejan hacer. Es nuestro trabajo. Que no salga bien o no guste…eso es otra historia. La música es un arte que bien hecho puede incluso no gustar. Stravinsky tuvo que salir escoltado de un estreno. No debería hacerse más Stravinsky? El problema es que los ofendidos ahora tienen el mismo altavoz que los medios de comunicación pero sin la carrera o experiencia que requiere el periodismo o ser crítico. Y encima les hacemos caso no vaya a ser que me hagan un boicot a los productos que vendo en la trastienda.

¿Qué proyectos tienes próximamente?

Estoy trabajando en varias cosas. Escribiendo teatro. Preparando espectáculos para el cabaret nocturno madrileño. Empezando la gira de Las noches de El club de la comedia. Poniendo en marcha la gira en solitario que ya lleva desde junio en algunos lugares, preparando un curso de comedia online y presencial… estudiando mucho y leyendo lo que puedo…

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