Elly Jackson, la compositora y productora londinense que se esconde tras el nombre artístico La Roux, pone fin a seis años de silencio discográfico con el anuncio de su cuarto álbum de estudio: Old Flames, que llegará el próximo 6 de noviembre de 2026 a través de Vertigo Records, bajo licencia exclusiva de Universal Music.

El regreso de una de las artistas más singulares del pop electrónico británico llega precedido de un momento que volvió a poner los ojos del mundo sobre ella: a finales de 2025, su colaboración en directo con Skream en el show de Fred again.. celebrado en el Alexandra Palace de Londres se convirtió en uno de los momentos virales del año en el ámbito de la música electrónica, avivando la expectativa ante su inminente vuelta.
Old Flames no es un disco de pop al uso. Compuesto, escrito, producido y arreglado íntegramente por la propia La Roux, el álbum tiene la estructura y la crudeza de un diario personal. Sus 11 temas abordan el derrumbe de una relación sentimental que duró 17 años, la soledad que acompaña a la adicción, el peso del amor prohibido y la dificultad de reconciliar la propia sexualidad e identidad cuando se vive bajo el escrutinio constante de la opinión pública.
La propia artista lo ha explicado con una franqueza poco habitual: según sus propias palabras, el disco es, en esencia, su forma de procesar por qué se ha comportado como lo ha hecho, y una despedida a esa manera de actuar en el amor, en la vida y también en la música.
Musicalmente, Old Flames traza una línea entre referentes aparentemente distantes. Influido tanto por referentes cinematográficos como David Lynch o Donnie Darko como por el pop noventero de All Saints y Mariah Carey, el álbum mezcla la nostalgia de los noventa con una producción electrónica contemporánea y expansiva. El resultado es un trabajo que suena personal e intransferible, pero que al mismo tiempo conecta emocionalmente con una generación que creció con ese sonido.
Cabin Fever, el single que abre el camino
El primer adelanto del disco es Cabin Fever, disponible ya en todas las plataformas. Sobre un armazón de pop electrónico de inequívoco sabor noventero, Elly Jackson despliega una producción limpia pero cargada de matices, con ecos del Michael Jackson más sintético y del mejor dance-pop británico de la era de las cadenas de música.
Líricamente, la canción se centra en ese estado de parálisis mental que nos impide movernos: según la propia artista, se trata de dónde estaba, atrapada en su cabeza y perdida, necesitando ser brutalmente honesta para poder salir de ahí. Un segundo adelanto, Babyline, también está ya disponible, ampliando el universo sonoro del álbum antes de su lanzamiento.
Para entender el peso de este regreso, conviene recordar el recorrido de La Roux. Su debut homónimo en 2009 la catapultó al primer plano del pop internacional con singles como Bulletproof e In For The Kill, vendió más de dos millones de copias solo en Estados Unidos y le valió un Grammy a la mejor grabación dance. Después llegaron Trouble in Paradise (2014), con sus guiños al funk y el boogie de los ochenta, y Supervision (2020), un álbum que exploró texturas más soul y de club y que ahora queda como el disco previo a este nuevo capítulo.
A lo largo de su trayectoria, La Roux ha colaborado con nombres como Skrillex, Tyler, The Creator, Skream y Chromeo, y su obra ha sido incluida en composiciones de Major Lazer, French Montana o Tion Wayne.
El disco contiene 11 temas, que son los siguientes:
1. Old Flames (Intro)
2. Cabin Fever
3. Lose Myself
4. Falling
5. To Make Our Love
6. Your Lover
7. Final Fantasy
8. Night Vision
9. I Just Keep Crying
10. Babyline
11. Old Flames
Old Flames se perfila ya como uno de los lanzamientos más esperados del otoño. Un disco que llega seis años después, sin productores externos de por medio, con la marca de quien no tiene nada que demostrar y, precisamente por eso, lo arriesga todo.


