Escrito por Jorge Caracuel Suero
«El Corredor del Laberinto» empezó su andadura cinematográfica en septiembre de 2014. Vendida como una saga adolescente nueva, lo cierto es que parecía una serie B de Los Juegos del Hambre y una serie C de Divergente. Aún así, su primera entrega logró enganchar bastante y conseguía su propósito fundamental: entretener al espectador.
Sin embargo, con la secuela llegaron sus carencias y se nos mostró un trabajo aburrido y que no daba más de sí. Después de un fatídico rodaje, que se ha visto interrumpido en varias ocasiones, obligando a retrasar la fecha de estreno, por fin nos llega la tercera parte.

Foto: ecartelera.com
«El Corredor del Laberinto: La Cura Mortal» lo único que consigue es volver a repetir los errores de la segunda entrega, no aportando nada nuevo a la historia y con pocas escenas de acción y tensión.
Han pasado casi dos años y medio desde que se estrenase «El Corredor del Laberinto: Las Pruebas», tiempo suficiente para que el público se haya olvidado de la existencia de una saga que demuestra que se tienen que dejar de adaptar libros juveniles escritos con el único objetivo de ganar dinero.
Valoración: 2/5
Lo mejor: Pensar que ya es la última parte
Lo peor: El deterioro estrepitoso de la saga


