Después de triunfar con La gran apuesta, Adam McKay vuelve con una película de característica similar que mezcla el drama con la comedia y la política y en la que vuelve a contar con Christian Bale y Steve Carell como protagonistas.
El vicio del poder explora la historia real sobre cómo Dick Cheney, un callado burócrata de Washington, acabó convirtiéndose en el hombre más poderoso del mundo como vicepresidente de los Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush con consecuencias en su país y en el resto del mundo.
La cinta interesa lo justo y se pierde en su narración en muchos momentos. Christian Bale se mete en el papel de Cheney de forma virtuosa, pero el film no profundiza en el interior de este personaje. Es entretenida en muchos momentos, pero no es rica ni profunda.
El vicio del poder es una película correcta que funciona bien como sátira y como biografía pero no como repaso histórico, ya que es tendenciosa y está poco desarrollada, proponiendo una visión reduccionista de sucesos recientes.
Valoración: 2/5
Lo mejor: El trabajo interpretativo de Christian Bale
Lo peor: Que cuente tantas cosas pero no quiera profundizar en nada


