Queralt Castellet: "El 'half pipe' es un deporte de impacto, de mucho riesgo" | Nostromo Magazine
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Queralt Castellet: «El ‘half pipe’ es un deporte de impacto, de mucho riesgo»

por Icíar Muñoz Chamorro

Considerada una de las grandes snowboarders de halfpipe de la última década, la sabadellense, Queralt Castellet, hace historia una y otra vez por la increíble persona que hay sobre la tabla.

Vosotros no estáis acostumbrados a estar quietos, sois personas activas, así que esta situación os tiene que costar bastante…

Sí. El hecho de estar tan acostumbrados a viajar siempre y nunca estar en casa es lo que nos hace más extraño. Yo, por ejemplo, siempre acostumbro a hacer lo que ande surgiendo ya que estoy acostumbrada a cambios de programas, ya sea por circunstancias meteorológicas o lesiones. La verdad es que al final me ha ayudado mucho el conocer cómo lo lleva otra gente y estar en contacto con mi familia y amigos.

Tú empezaste a los 6 años con el snowboard, pero antes hacía gimnasia artística

Sí, a mí el deporte siempre me ha encantado pero todo lo que eran acrobacias o piruetas a mí me chiflaba. Desde bien pequeña ya empecé a aprender gimnasia en un gimnasio en Sabadell y empecé más a aprender sobre el mundo de la competición. Yo tengo un hermano cuatro años mayor que yo y cuando encontraron material suficiente para hacer snowboard empezaron a practicarlo. Somos cuatro en casa (mis padres y mi hermano) y los cuatro los practicábamos. Básicamente lo que quería mi familia es que los cuatro lo practicáramos.

Queralt Castellet en la Copa del Mundo FI / Fotografía cortesía de ©Benny Bright

¿Cuándo decidiste que te ibas a dedicar al snowboard y nada más?

Hay un momento que yo tengo que tomar una decisión. Yo empecé a tomar esas decisiones a los 15/16 años cuando estaba empezando a competir a nivel nacional en snow pero aún no sabía si quería o no dedicarme a eso completamente. Yo empiezo a competir en cualquier disciplina y cuando empiezo a competir en half pipe veo que me encanta. Cuando me clasifico para las Olimpiadas de 2006 es cuando empiezo a ver lo que quiero hacer. Tomo la decisión de irme a los Pirineos, a la Cerdaña, para empezar a competir más serio.

Como me decías, tu estilo es el half pipe. ¿Por qué decidiste centrarte solamente en este estilo?

Half pipe es una disciplina de snowboard y a diferencia del skate que es en plano, este va en pendiente y trata de ir bajando por el medio tubo y saltando en las paredes en un lado y en otro. Ahí hacemos trucos y estos son puntuados por los jueces y luego se puntúa la altura, la dificultad de los trucos y la ejecución de los trucos. Eso es puntuado y luego pasa a finales que es al día siguiente y luego pasan 6 u 8 chicas y en la final son 3 rondas y puntúa la mejor, aunque en los últimos años está empezando a ver algunas modificaciones en los formatos para que haya margen a sacar más elementos y más trucos y mostrar más variedad en los trucos. Es un deporte de impacto, de mucho riesgo, y tenemos que aprender a aceptar las caídas. Siempre hay caídas y lesiones.

Por eso es un deporte de riesgo. Cuando te caes o bien arriba o bien abajo del todo. Es puro hielo y es mucho riesgo. El control aéreo es súper importante, la visualización. Saber dónde te encuentras de principio a fin. Lo bueno que tiene nuestro deportes es que no hay normas. Depende un poco del gusto del rider y de cómo quiere que sea.

Queralt Castellet volando en Kitzsteinhorn (Austria) / Fotografía cortesía de ©NicoBry

¿Qué piensas cuándo estás en el aire y vas a caer? En esos momentos te da tiempo a pensar algo o no?

La verdad es que es muy importante para nosotros entender que no podemos ir por delante, o sea, anticiparnos. Hay que estar siempre haciendo lo que estamos haciendo ahora. Cuando visualizamos pensamos un truco de principio a final. Cuando yo estoy en el aire, estoy pensando en la forma que estoy dándole al truco y en lo siguiente que tengo que hacer para terminar el truco y luego planchar, que es como llamamos a aterrizar. Todo el rato estás pensando en este momento en el que estamos.

La máxima dificultad puede venir de anticiparnos. Muchas veces anticipamos y salimos un poco antes por la prisa de querer terminarlo y hay ahí mucho riesgo porque si sales antes puedes salir mal y ahí es cuando se producen las caídas más graves. Hay que notar en la tabla siempre el borde antes de salir. Es todo mental, es paciencia y ese es el trabajo más complicado que tenemos.

Alguna vez has tenido que competir sin entrenar antes porque te has caído o has tenido algún accidente. ¿Qué es lo que te lleva a esa motivación de decir «Vamos a competir aunque no me haya dado tiempo de entrenar»?

Depende mucho de las condiciones de ese día. Eso me ocurrió en una de las competiciones más importantes de la temporada pero está guay porque hace que el evento sea aún más espectacular. El año anterior quedé tercera en esa competición y quería mejorar el resultado. Yo venía arrastrando una lesión en la que sufrí una caída y la competición era cinco días después. Iba viendo un poco cómo me encontraba cada día pero no podía entrenar. Yo en esos días no pude entrenar, que es algo fundamental, pero yo en mi mente hice un trabajo de visualización sin ninguna práctica y es tan importante que el día de la competición yo sabía que estaba preparada. Conseguí llevarme el bronce y estuve súper contenta porque supe adaptarme. Es muy divertido porque es una competición diferente pero tienes que aplicar la capacidad de adaptación. Hay que aplicar mucha más variedad y sacarle jugo a esa experiencia. En esa competición tiré de experiencia y salió bien.

Queralt Castellet en el podio de WC FIS Copper Mountain / Fotografía cortesía de ©WoodwardCopper

Esta temporada ha sido fantástico para ti puesto que has conseguido cinco medallas. ¿Qué significa para ti todo esto?

Para mí ha sido increíble y fue crucial empezar el circuito ganando con un oro fue una reconciliación con todo el trabajo que estaba haciendo y una seguridad de saber que estás en línea y en progresión hace que continúes la temporada con mucho positivismo. Este año eso ha sido súper importante porque son muchas competiciones en muy poco tiempo y en muchos sitios del mundo. Tenemos poco tiempo para adaptarnos y para descansar.

¿Cómo haces para inventarte nuevos trucos?

Inventar inventar es muy complicado porque prácticamente está todo inventado. Cada rider le da la forma y el estilo a sus trucos. A mí me gusta hacer lo que me apetece y lo que el riding me pide. Cuando empiezas a hacer snowboard, es algo que te engancha desde pequeña. Cuando estoy en casa pienso en trucos y cuando evolucionas y llevas un progreso a los trucos para mejorar, ahí es cuando empiezas a ver otros trucos a raíz de las sensaciones que te dan los que ya estás haciendo. Es un poco la curiosidad de querer probar las sensaciones. Cuando haces un truco nuevo es porque ya te lo ves haciendo.

Hablando de trucos, solo hay dos mujeres en el mundo que han podido planchar 1.080 y una de ellas eres tú. ¿Cómo fue esta sensación?

Yo fui la segunda pero ahora hay más. Empecé a planchar el 1.080 porque siempre he tenido facilidad para rotar. Tuve que evolucionar algo de base para poder luego evolucionar los demás trucos y entender todo tipo de rotaciones. Ahora ha llegado un momento en el que he empezado a hacer todos los trucos en una misma ronda. Tuve que coger una perspectiva del snowboard que englobara una base mucho más amplia donde yo pudiera evolucionar todo tipo de rotaciones. Por eso ahora estoy empezando a mejorar y a hacer todas mis rotaciones. Ahora estoy en un momento en el que estoy siempre soñando y eso es lo mejor del snowboard.

Queralt en los X Games de Aspen / Fotografía cortesía de ©Christian Pondella / Red Bull Content Pool

Ahora mismo podemos comprobar que el deporte femenino está siendo diferente en sí. ¿Cómo crees que vienen las nuevas generaciones?

Vienen muy fuertes, porque por ejemplo en pipe hace 7 u 8 años la mayoría de riders más buenas ya tenían una edad y estaban arriba gracias a esa experiencia que tenían. Es que ahora, arriba del todo, te encuentras que la mayoría de riders no tienen ni 20 años. Hay riders que tienen de entre 15 a 18 años que son buenísimas. El deporte en sí está ganando popularidad y ya desde pequeñas y pequeños están aprendiendo muchísimo. Eso es muy guay de ver porque es una señal de la evolución que tiene el snowboard, de que no tiene frenos y de que va a llegar mucho más lejos.

¿Se está dando más visibilidad a lo que es el snow ahora mismo?

Sí, yo creo que a nivel mundial tiene cada vez más visibilidad porque es más popular y ahí cada vez más gente que lo practica. Pero también ha ganado mucho a nivel de deportes de invierno. Ahora mismo, en China hay mucha más gente que practica snowboarding que antes, como cuando yo empecé por ejemplo.

Sobre los deportes femeninos, ¿piensas que ahora os están apoyando más o que debería verse más?

Como hay más chicos, también hay más seguimiento de chicos. Como en competiciones hay más chicos, pues luego en finales también hay más. Sin embargo, luego solo se ve a 6 chicas compitiendo. Por eso hay más visibilidad de hombres. Una cosa pues ayuda a la otra y cada vez se va equilibrando más. El snowboard es un deporte que da mucha fuerza a las cualidades de la mujer en el snowboard. Se tiene que dar visibilidad a lo bueno de cada género y en el snowboard se está haciendo porque cada vez estamos con menos diferencia con los hombres y eso es una buena señal.

Queralt Castellet / Fotografía cortesía de ©Luis Gallo / Red Bull Content Pool

Con respecto a los entrenamientos, hay algo que me llama mucho la atención. En verano, ¿cómo lo haces?

A los 19 años me fui a vivir a Nueva Zelanda, tenía mi base allí y con eso hice doble temporada. Estaba siete meses viviendo aquí, también en invierno y ahí hacía lo que era el circuito de competiciones. Ahí tenía opción de hacer snow todo el invierno, que aquí era verano. Australia y Nueva Zelanda son las mejores opciones para seguir compitiendo porque en Nueva Zelanda tenemos opción para entrenar y en América del Sur no. En los últimos años no he podido por temas económicos pero este año tenía la intención de ir y a ver cómo evoluciona todo con el tema.

¿Aquí en España no hay para hacer Half Pipe verdad?

No y en toda Europa solo hay uno que se mantiene todo el invierno que es en Suiza y es donde tengo mi base. Lo construyeron hace cinco años y lo mantienen. Hasta entonces yo solía mantener base en Estados Unidos porque no me quedaba otra y ahora tengo la opción de estar más cerca. Algún pipe solo ha estado en momentos puntuales para alguna competición en concreto. De largo son entre 180 y 200 metros y las paredes son de 6 metros y medio y también es mucho dinero.

En esta situación con el estado de alarma, ¿cómo has conseguido entrenar?

Yo, para entrenarme lo más importante es estar encima de la tabla y hacer snowboard. Ahora mismo estoy al lado de la playa y mantenerme en forma. Hace mucho tiempo que no estoy tantos días fuera de la tabla y para mí lo importante es estar en la nueve y estar haciendo snowboard. Necesitamos esa relación constante con el riesgo y estar en la nieve. Eso es lo más chungo de todo. Quiero hacer snowboard cada día para no perder ese feeling. Necesito sensaciones de adrenalina, de notar la nieve, notar todas esas sensaciones. Hay que hacer sacrificios y espero poder retomar pronto esas sensaciones.

Has estado entrenando porque en las redes sociales te he visto con una tabla de snowboard para mantener el equilibrio?

Sí, tengo un tipo de juguete que es como una simulación de una tabla de snowboard. Un switch board (o tabla de snowboard de interior) que viene con un rail (como con una barandilla de plástico) que te pones como en una moqueta y puedes hacer redes de apoyo y por lo menos te quita el gusanillo. Con apoyos y equilibrio puedes trabajar y todo ayuda.

Queralt en los X Games de Aspen / Fotografía cortesía de ©Peter Morning / Red Bull Content Pool

Echas de menos la montaña, ¿pero qué significa realmente para ti? ¿Es tu vida o cómo lo definirías?

Sí, para mí la montaña es lo que más me enseña. Tiene respuestas de todo lo que me pregunto y que me ha llevado a querer tanto mi deporte. Con la montaña es un aprendizaje infinito. No puedes parar de aprender. Es donde me siento más cómoda.

No sé si te haces a una idea de que eres un referente para muchas personas. ¿Cómo te sientes al ser así?

Pues la verdad es que me hace mucha ilusión que me digas eso porque es gracias a los referentes que he tenido siempre. Para mí ha sido muy importante tener referentes y fijarme en ellos. Cuando me dicen que puedo ser un referente me hace mucha ilusión. No es una presión porque es haciendo algo que me gusta y para mí es un reconocimiento muy guay y poder ayudar a futuras generaciones en el snowboard y poder estar con gente con sus carreras y sus sueños.

En tu palmarés cuentas con 4 juegos olímpicos de invierno, y vas a ir por el quinto en Pekín en 2022. ¿Ese es tu objetivo principal ahora mismo?

A largo plazo la verdad que sí porque los juegos olímpicos son internacionalmente el evento más importante y el que todo deportista quiere ganar en sus sueños. Yo en mis primeros juegos era muy pequeñita y no me podía plantear el ganar unos juegos, pero me planteé el objetivo de llegar a finales para conseguir una medalla. Aún no lo he conseguido y sigo trabajando para ello. Estoy feliz porque ahora mismo estoy marcando un ritmo muy bueno aprendiendo del snowboard. Tengo muchas ganas de poder seguir con ese ritmo y con esa progresión porque la verdad es que lo echo mucho de menos.

Queralt Castellet durante el Dew Tour / Fotografía cortesía de ©Mike Yoshida

Además del snowboard, ¿te gusta practicar otro deporte?

Me encanta aprender deportes nuevos, pero sí que el deporte que más practico cuando no hago snowboard es el skate, que practico cuando estoy en mi casa y me encanta porque tiene también ese punto de progresión y de aprendizaje.

Llevas muchos años en el snowboard. ¿Has podido tener alguna anécdota?

Muchísimas cosas. Como llevo tantos años viajando me han ocurrido mil cosas. Siempre ocurre algo, es un no parar. Por ejemplo, hace unos años hice un viaje a Japón y tuve una experiencia un poco atormentada porque me acuerdo de que íbamos para el campeonato del mundo junior, que yo tendría 17 años o así, y teníamos que ir a una punta de Japón, y había un señor con un cartel para indicar el bus. El bus era durante la noche y cuando llegamos al hotel y cuando fuimos a hacer el check in no aparecíamos. Me di cuenta de que me había equivocado y me había ido a la otra punta de Japón. Tuve que coger otro bus para el aeropuerto, el bus que iba a mi competición ya se había ido, tuve que organizar todo para encontrar otro nuevo, etcétera. Terminé segunda y no sabía cómo porque llevaba 12 horas de bus y estaba súper cansada. Fue una locura y como esa muchísimas, pero esa fue mi primera vez en Japón y me marcó. A todos los snowboarders nos encanta la nieve en polvo y en Japón es una maravilla.

¿Has pensado alguna vez en retirarte o vamos a poder disfrutar después de los juegos olímpicos más tiempo de ti?

No me lo he planteado nunca porque creo que uno o una se retira cuando deja de aprender y yo estoy en un momento súper dulce de mi carrera. Estoy en el momento más alto y no puedo ni plantearme lo que significaría para mí retirarme. Ahora mismo no es una opción.

¿Qué le dirías a esas personas que quieren empezar en este mundo?

Yo creo que el límite se lo pone uno mismo y yo me pongo de ejemplo a mí misma porque yo, por ejemplo, soy de ciudad, no he crecido en la montaña. Yo tuve este sueño y he llegado hasta aquí, así que quiero motivar a todos los niños y niñas que puedan pensar que el snowboard o cualquier deporte de invierno no es una opción por no ser de un país que sea un deporte mayoritario. Realmente, si eso es tu pasión se puede y solo es quererlo hacer, porque realmente tenemos muchas montañas y la opción de aprender está ahí. Quiero animar a todos aquellos y aquellas que les gusta el snowboard a seguir aprendiendo y disfrutando de ello porque es lo mejor que hay y a mí me ha dado los mejores momentos de mi vida.


Entrevista transcrita por Jorge Caracuel Suero

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