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Las huellas únicas de Little Simz

por Flor Viva

Con 27 años, Little Simz, nombrada al nacer como Simbiatu “Simbi” Abisola Abiola Ajikawo, es ya en sí misma una pequeña gran revolución. Tras más de diez años de actividad en la música, y para los seguidores del freestyle también algunas apariciones estelares en las batallas callejeras londinenses, no hay dificultad alguna para encontrar una sólida coherencia en su estilo a través de los lanzamientos que nos ha regalado.

Tanto extended plays, como singles o álbumes completos han ido marcando sin pausa la constante madurez musical de esta rapera de origen en el sur de Inglaterra, más específicamente en Islington, cerca de la ciudad de Londres. Y no solamente su madurez musical, sino también el crecimiento en la delicadeza de la búsqueda de conceptos y sus posibles representaciones, que la han llevado a soltar en primera instancia una serie de mixtapes que mostraban su inmenso potencial, e incluso algunos con su crew, SpaceAge3000. Más tarde, comenzó a abrirse paso mediante su particular estilo y su determinada búsqueda por su identidad en el género rapper británico, y también mediante la construcción de proyectos que combinaban lo sonoro con lo visual, y cuyas líricas siempre nos retrataron algo de su forma de ver el mundo que se hace transparente, lúcido, y sobresaliente entre quienes componen el panorama.

Black Canvas” vio la luz originalmente en 2013, y fue como disco la punta de lanza con la que esta talentosa artista ingresó al mapa de la élite de los artistas emergentes, alabada desde aquel instante por cada vez más referentes indiscutidos y por el campo de la crítica musical en general. Es un álbum donde, incluso más que en su siguiente proyecto, “E.D.G.E.”, las pistas y las líricas parecen combinarse de forma prácticamente natural, característica que mantendrá durante toda su carrera como algo fundamental. Incluso más valorable aún es la osadía del tributo a Mos Def que corre en las venas de aquel potente disco, en el cual esta particularidad de amalgamar instrumental y letra como un mismo tejido fluido encara el desafío, por ejemplo, de utilizar la mítica instrumental de Mathematics, aliando actores, épocas y continentes en una catarata de referencias a “Black On Both Sides” (1999), quizás el álbum solista más emblemático del comprometido rapero estadounidense.

A lo largo de los siguientes años de su carrera, como se puede notar de manera bastante clara, somos capaces de explorar casi tomados de su mano el recorrido de su consciencia y de su forma de componer y de crear discos que son globalmente completos, con una apertura y un cierre que encierran un contenido coherente, consistente y llamativo. Siempre dejó en claro desde su música y su pluma qué tipo de artista quería ser, pero dejando en claro incluso de forma sonora que ella sería una figura que absorbería influencias pero que las crearía también. Para sí misma y para otros. Sin temor a sumergirse en híbridas mezclas y puntos de contactos con el drill, el R&B, el soul o el funk, y sin temor a experimentar con sonidos que alquímicamente generaban combinaciones imprevisibles pero exitosas.

Fotografía: Parri Thomas

Además de algunas impecables colaboraciones con artistas de gran renombre tanto en el Reino Unido como a través del Atlántico (su encuentro con Gorillaz en 2017 posiblemente como el peak más alto), su rumbo musical continuó acoplándose a lo que ella deseaba descargar y escupir al mundo. Así llegaron “A Curious Tale of Trials + Persons” y“Stillness In Wonderland”, álbumes fabulosos a nivel musical y conceptual (el segundo de ellos, además, con un asombroso abanico de excelentes artistas colaborando, como Ghetts, Tilla, o el productor Chip, que trabajó en el más reciente disco de Skepta), que para muchos marcaron su predisposición a no quedarse sin romper los techos que se le presentaban como inevitables.

Más tarde, en 2019, quizás el mayor highlight de su carrera hasta el momento, nos entregó el disco que más la llevo al reconocimiento internacional: el simultáneamente dulce y áspero “Grey Area”. Este proyecto contó con una complementariedad a base de producciones audiovisuales que fue imponente, además de llevar su canción Venom a ser, al día de hoy, su canción insignia por llevar calcada su actitud, su ideología y su poder lírico, argumental y artístico en general, además de un talento en el rapeo impoluto.

Actualmente, mientras la rapera anuncia su próxima gira nacional y su posterior tour europeo, estamos disfrutando del proceso de aterrizaje de su cuarto álbum, “Sometimes I Might Be Introvert”, el cual podremos disfrutar completo a principios del mes de septiembre, y que continúa su prolífera producción tras lo que fue el multifacético EP “Drop 6” en 2020.

Como adelanto y parte de este próximo disco, Little Simz ha ya soltado bombas musicales (con incluso algunas presentaciones en vivo en la TV inglesa) como fueron “Introvert”, “Woman”,y “Rollin Stone”, tres implacables piezas que, una vez más, nos muestran que la carrera de esta figura esencial de la escena británica actual sigue elevando la vara, y que busca y encuentra lo que quiere expresar en su propia originalidad y sus mensajes auténticos llenos de lucidez.

Fotografía de Portada: Twitter Little Simz @littlesimz

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