El último fin de semana de septiembre tiene una cita marcada en rojo en el calendario musical granadino. Los próximos viernes 26 y sábado 27, el Campo Municipal de Armilla acogerá una nueva edición del MUAC Fest, un encuentro concebido para cruzar generaciones, estilos y públicos alrededor de una programación eminentemente popular. Dos jornadas de música en directo en las que caben el urbano, el pop, el rock, la electrónica y las canciones destinadas a ser coreadas a pleno pulmón.
Dos días para no elegir
La principal virtud del MUAC Fest está, precisamente, en no obligar a elegir. ¿Pop de nueva generación o himnos de los 2000? ¿Urbano granadino o canciones de radio? ¿Bailar hasta la madrugada o cantar a voz en grito? La respuesta del festival es sencilla: todo cabe.
Durante dos días, Armilla se convertirá en uno de los puntos de encuentro de la música popular en Granada con un cartel diseñado para atraer a públicos diferentes. La programación reúne artistas consolidados junto a nombres emergentes y propuestas que representan distintas sensibilidades de la escena actual.
El viernes 26 será el día de Pepe y Vizio, Ruslana, Lérica, Carla Frigo, Daniela Blasco, Vera GRV o Antony Z. El sábado tomarán el relevo Abraham Mateo, Álvaro de Luna, Nil Moliner, Pignoise, Bombai, Enol, K!ngdom y Polo Nández, entre otros.
No hay que buscar demasiadas etiquetas para entender la propuesta. El MUAC quiere ser, ante todo, un festival de canciones.
Viernes: Granada habla en urbano
La primera jornada tendrá un marcado acento joven y urbano. Desde primera hora de la tarde comenzarán a sucederse las actuaciones, con Nashira, Josito, Lérica, Niko Rosé y Ruslana poniendo las primeras canciones a un recinto que irá creciendo conforme avance la jornada.
Uno de los nombres que más atención concentra es el de Ruslana, una de las artistas surgidas con mayor proyección de la nueva generación del pop español. Su presencia comparte cartel con propuestas como Daniela Blasco, Vera GRV o Carla Frigo, artistas que representan un nuevo pop cada vez más permeable a la electrónica, los ritmos urbanos y las nuevas formas de consumir música.
Pero el viernes tiene también un componente especialmente granadino. Pepe y Vizio serán los encargados de poner el broche al escenario principal pasada la medianoche. El dúo, uno de los nombres más reconocibles de la escena urbana de la ciudad, llegará a Armilla para jugar en casa y poner sobre el escenario una mezcla de rap, flamenco, electrónica y cultura popular que forma parte de su particular identidad.
El programa prevé además una noche que no terminará cuando acaben los conciertos principales. El espacio Muactronic contará con Baluster, mientras que la after party reunirá a Techengue, Nico Servidio, Lima AR, Nico Katsef y Vilu Gontero.
La idea está clara: quien entre al festival por la tarde puede acabar viendo amanecer.
Sábado: del rock de los 2000 al pop de estadio
El sábado cambia el paisaje, aunque no la filosofía. El cartel propone un viaje que comienza con Polo Nández, Enol y Les Castizos y que irá avanzando hacia algunos de los nombres más populares de la jornada.
Uno de ellos será Pignoise. La banda madrileña representa una de las conexiones más evidentes con toda una generación que creció entre guitarras, estribillos y televisión musical a comienzos de siglo. Su presencia introduce en el MUAC una dosis de nostalgia que no tiene por qué mirar al pasado: sus canciones siguen funcionando como himnos compartidos.
En el extremo opuesto, Abraham Mateo representa la evolución de aquel pop adolescente hacia una propuesta mucho más orientada al espectáculo. El artista gaditano llegará con un repertorio que combina pop, baile y sonidos urbanos, en una de las actuaciones llamadas a concentrar buena parte de las miradas del sábado.
Entre ambos territorios aparecerán Bombai, K!ngdom, Álvaro de Luna y Nil Moliner, cuatro maneras distintas de entender el pop contemporáneo. Si algo tienen en común es la capacidad para construir canciones que funcionan tanto en los auriculares como frente a miles de personas.
Y ahí estará buena parte del atractivo del sábado: comprobar cómo conviven en un mismo recinto quienes acuden buscando la nostalgia de Pignoise, quienes esperan el espectáculo de Abraham Mateo y quienes quieren cantar con Álvaro de Luna o Nil Moliner.

Más que conciertos
El MUAC Fest no plantea únicamente una sucesión de actuaciones. La experiencia del festival incorpora también espacios de ocio y propuestas paralelas para que el público pueda permanecer en el recinto entre concierto y concierto.
La gastronomía, las zonas de descanso, los espacios de interacción y las propuestas vinculadas al festival forman parte de una fórmula que busca convertir el Campo Municipal de Armilla en una pequeña ciudad musical durante dos días.
Y, cuando los escenarios principales bajen el volumen, la música continuará. La programación electrónica y las after parties amplían la experiencia hacia la madrugada, haciendo que el festival no dependa exclusivamente de sus cabezas de cartel.
Es una idea cada vez más habitual en los grandes festivales, pero que aquí adquiere especial sentido: el MUAC está pensado para llegar pronto, quedarse muchas horas y descubrir algo entre actuación y actuación.
Armilla, punto de encuentro
El festival volverá a situar a Armilla en el mapa de la música en directo del área metropolitana de Granada. La elección del municipio no es un detalle menor. El MUAC se integra además en un fin de semana especialmente festivo para la localidad, que celebra sus fiestas y contará con su propia programación paralela.
Para quienes lleguen desde Granada capital, el festival ofrece así una escapada musical a pocos kilómetros de la ciudad, pero con la sensación de entrar durante dos días en un espacio propio.
Y quizá esa sea la mejor manera de enfrentarse al MUAC: sin prejuicios y sin intentar abarcarlo todo. Llegar con un concierto en mente, dejarse llevar por el siguiente y terminar descubriendo a un artista que no estaba en la lista inicial.
Porque, al final, un festival no se mide únicamente por los nombres que aparecen en el cartel. También por todo aquello que sucede entre ellos.
El viernes 26 y el sábado 27, Armilla volverá a ser territorio MUAC. Dos días para escuchar, bailar, reencontrarse con canciones conocidas y descubrir otras nuevas. Dos días en los que el pop español, el urbano, el rock y la electrónica compartirán espacio. Y dos noches en las que, si el cartel cumple su promesa, habrá pocas razones para mirar el reloj.

