Batman cumple 80 años. 8 décadas del nacimiento del ‘Hombre Murciélago’, y 3 del ‘Caballero Oscuro’. TOP 5 de cómics 85-90 | Nostromo Magazine
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Batman cumple 80 años. 8 décadas del nacimiento del ‘Hombre Murciélago’, y 3 del ‘Caballero Oscuro’. TOP 5 de cómics 85-90

por Daniel Cabello

Por estas fechas en 1939, hace ya 80 años, apareció por primera vez un nuevo superhéroe en el número #27 (mayo de 1939) de la revista de tebeos Detective Comics (nacida dos años antes con Superman), un encapuchado disfrazado de murciélago que deambulaba por la oscura noche de Gotham City (alegoría de Nueva York), el archiconocido superhéroe BATMAN, el hombre murciélago.

El ahora indiscutible icono principal de una de las dos grandes casas de cómics de Estados Unidos (y, por tanto, del mundo), DC, cumple nada menos que ocho décadas, y es por ello por lo que queremos dedicarle este artículo, con el que animaros a su lectura en el formato original que le dio vida: el cómic. Pero lo haremos centrándonos en su etapa moderna, en el “Señor de la noche” que conocemos hoy en día, el de las películas de Christopher Nolan, el de los videojuegos de la saga Arkham y, sobre todo, el de los cómics modernos. Ese al que se conoce más como Caballero Oscuro, que como “hombre murciélago”.

Y es que Batman no siempre fue el oscuro y violento vecino de Gotham tal y como lo hemos conocido en este siglo, aunque sí se presentara así en sus inicios. En su encarnación original, dibujada por Bob Kane, Batman era un tipo de superhéroe implacable, que aun no había desarrollado respeto alguno por la vida humana. Sin embargo, en las décadas posteriores, el personaje deambuló entre el serio detective resolvecrímenes, a un acompañante de Superman en historias de ciencia ficción con extraterrestres, pasando por el tono jocoso de la serie de TV Batman.

Naturalmente, este salto temporal con brocha gorda de las cuatro primeras décadas de vida de Batman no hace justicia a uno de los personajes más prolíficos de la historia del noveno arte, además de que en este tiempo hubo verdaderos intentos por desarrollar con profundidad al personaje y devolverlo a sus oscuros inicios, en particular en la década de los 70. Sin embargo, no es menos cierto que el verdadero punto de inflexión que supone un antes y un después en la historia del cómic como género, y de Batman como personaje superheróico llegaría en 1986, de la mano de Frank Miller.

Este año fue el que lo cambió todo. Tres de los títulos más importantes de la historia del comic se publicaron en 1986: la aproximación realista al mundo de los superhéroes de Alan Moore titulada Watchmen; el escalofriante relato de Spiegelman acerca del Holocausto, Maus, y la seminal obra de Batman: The Dark Knight Returns. Los cómics llegaron a un público maduro y exigente, se tocaban temas controvertidos y nuevas técnicas narrativas más sofisticadas permitieron relatos más potentes que nunca. En este momento aparecen las miniseries y las llamadas novelas gráficas, que tienen un valor narrativo y artístico independiente de la saga a la que pertenecen.

Gracias a la publicación de Batman: The Dark Knight Returns, el personaje de Batman nunca volvería a ser el mismo. El guionista y dibujante Frank Miller creó el que se considera el final definitivo de la saga Batman. Y pronto prosiguió su hito con la igualmente definitiva historia sobre los orígenes del Caballero Oscuro en las páginas de Batman: Year One. La visión tétrica y violenta de Miller sobre Batman se convertiría en norma y no en excepción, naciendo así el nuevo Batman del que hablamos al principio: El Caballero Oscuro. Pero, aunque Frank Miller abrió la veda, esta etapa es especialmente prolífica porque vino seguida de otras grandes obras de la historia del cómic que tuvieron su punto de encuentro en la figura del Caballero Oscuro. Y es que en la segunda mitad de los 80, el personaje de Batman fue escrito por grandísimos autores como Grant Morrison o Alan Moore, además de dibujado por algunos de los mejores dibujantes del momento, como fueron Brian Bolland, David Mazzucchelli o Dave McKean, así como genios de la tinta y el color como Klaus Janson o Lynn Varley.

Es por todo ello, que os hemos traído un Top-5 de los mejores cómics de entre 1985 y 1990, esa etapa dorada del cómic y del personaje de Batman, y que seguramente todos ellos estén presentes en un top-10 de mejores cómics de Batman en sus 80 años de vida hasta la actualidad, y de los que han bebido tanto los autores posteriores.  

TOP 5 de mejores cómics de la historia (en la humilde opinión de este que escribe) del hombre murciélago:

TOP 5. A DEATH IN THE FAMILY / UNA MUERTE EN LA FAMILIA (1989)

Guion: Jim Starlin

Dibujo: Jim Aparo

Tinta: Mike DeCarlo

Color: Adrienne Roy

A pesar de estar en el puesto más bajo de este pequeño ranking, si está presente es porque es una gran obra. La historia abarcó de los números 426 a 429 de Batman, dejando desde ese momento una impronta importante en los sucesivos números. En esta narración en cuatro entregas, DC ofreció una oportunidad inédita a sus lectores: decidir si querían encontrarse en el último número al Robin del momento, Jason Todd, muerto o vivo, para lo que debían llamar a un número de teléfono u otro según sus preferencias.

La trama se desarrolla de forma paralela entre Jason Todd, el cual descubre que su verdadera madre está viva y la busca por el Medio Oriente, y Batman, que se encontraba en el mismo país mientras buscaba a Joker. Además de la intriga sobre la vida de Robin, la trama tiene una importante, y característica de esta etapa, carga política, tanto externa en el conflicto de Medio Oriente, como interna, con un Superman que defiende los intereses de estado y de la CIA contra un Batman que rabia por obtener su venganza personal, pese a quien le pese.

TOP 4. THE KILLING JOKE / LA BROMA ASESINA (1988)

Guion: Alan Moore

Dibujo: Brian Bolland

Tinta y Color: Brian Bolland

La broma asesina es una novela gráfica de apenas 46 páginas, pero elaborada de forma tan asombrosa e impactante, que hace de la brevedad del relato su arma más poderosa. La historia no va más allá de un enfrentamiento entre Batman y el Joker, no esconde un subtexto alegórico sobre la política, el poder o la responsabilidad (como sí lo hiciera en V de Vendetta o Watchmen), y por lo que el propio guionista la ha desmerecido en muchas ocasiones, sino que simplemente cuenta lo que ves en las viñetas: el Joker ha escapado del Hospital Psiquiátrico de Arkham para comprar un parque de atracciones donde hacer de las suyas, tras lo que se cuela en la casa del comisario Gordon, para disparar a su hija Bárbara en una violenta escena y raptar al comisario para hacerlo enloquecer en su nuevo parque. Este relato principal se encuentra interrumpido en distintas ocasiones por unos flashbacks sobre los orígenes de la locura del Joker.

Sin embargo, The Killing Joke es una obra maestra de la historia de los cómics por méritos propios y no únicamente por llevar la firma de Moore. Una historia original, un relato atroz y sobrecogedor, un dibujo preciosista y un color cargado de dramatismo hacen de este cómic algo único. Y es que Alan Moore es tan bueno que incluso sus trabajos de menor envergadura son inalcanzables para la gran mayoría de escritores de tebeos. De hecho, este está considerado por muchos como el mejor relato del Joker hasta la fecha, y seguro que buena parte se lo debe al cierre la historia, que no será sino un chiste de El Joker sobre dos locos que tratan de escapar de un hospital psiquiátrico. El título original en inglés tiene más sentido porque la expresión “a killing joke” refiere a una broma tan buena que te mueres de risa, y de ahí el doble sentido del título.

El dibujo preciosista y sesentero de Brian Bolland es una maravilla, pero también lo es el uso del color que hizo para las ediciones modernas, que aportaba una luz y tono más frío y oscuro que la versión original de Higgins, salvo algunos chillones como el amarillo de la chaqueta de Bárbara, además de despojar de color prácticamente a las escenas de flashbacks.

TOP 3. BATMAN: ARKHAM ASYLUM / BATMAN: ASILO ARKHAM (1989)

Guion: Grant Morrison

Dibujo: Dave McKean

Tinta y color: Dave McKean

También llamada ‘Arkham: A Serious House on Serious Earth’ (‘Asilo Arkham: Un lugar sensato en una tierra sensata’ en español) es un auténtico cuento de terror trágico y psicológico, que se desarrolla dentro del famoso Hospital Psiquiátrico de Arkham, donde se encuentran recluidos algunos de los más peligrosos villanos de Gotham y enemigos de Batman.

La historia desarrollada por Grant Morrison e ilustrada (en todos los apartados: dibujo, tinta, color…) por Dave McKean conforman un relato cautivador, tan absorbente como perturbador y agobiante, al imbuirnos junto a Batman entre los muros del oscuro y gigantesco Asilo Arkham.

La trama comienza con un motín que ya se ha producido por parte de los dementes confinados en Arkham, que han tomado el poder del mismo y, liderados por el Joker, exigido la presencia de Batman. Con varios rehenes en manos del Príncipe del Crimen, el Caballero Oscuro no tuvo más opción que acudir a su llamamiento. Una vez dentro, Batman se ve obligado a recorrer el manicomio mientras el Joker juega al escondite con él. En el transcurso de la aventura, Morrison va desarrollando las personalidades y manías de los confinados y del propio Batman, que se muestra como un personaje brutal y carente de empatía al ser acosado y atormentado por sus propios demonios internos y externos. Se explora la megalomanía de Maxie Zeus, las perversas obsesiones del Sombrerero Loco o la brutal naturaleza de Killer Croc. Por otro lado, la narración se ve interrumpida por una serie de flashbacks que revelan el origen del asilo y de su fundador, Amadeus Arkham, así como su lento descenso hacia la locura.

Las ilustraciones osadas y deliberadamente caóticas de McKean sólo pueden entenderse apoyadas en el guion de Morrison, y viceversa, ya que condicionan por completo la narración: elementos como la fuente de los bocadillos, que cambian según el personaje que hable, o las viñetas (probablemente no encontremos dos páginas con una distribución idéntica de viñetas) no tienen nada que ver con lo que estamos acostumbrados en los cómics habitualmente. El trabajo del color, con una fotografía tan oscura que llegamos a no percibir bien ciertos elementos en escena, es algo único. El dibujo se aleja constantemente del naturalismo que habíamos tenido en las obras que la preceden, alcanzando niveles de abstracción y surrealismo únicos en la historia del personaje.

Este título fue, sin lugar a duda, una de las mejores historias de Batman y una obra tan influyente en el mundo del cómic como en el de los videojuegos: sus temas e ideas reaparecieron en el exitoso videojuego de 2009 Batman: Askham Asylum y sus secuelas.

TOP 2. YEAR ONE / AÑO UNO (1987)

Guion: Frank Miller

Dibujo: David Mazzuchelli

Color: Richmond Lewis

Tinta: Todd Klein

Tras haber contado el final de Batman en El Regreso del Caballero Oscuro, al año siguiente, DC propone a Frank Miller crear un nuevo comienzo para el hombre murciélago, que entonces era una pizarra en blanco, y que se convierte de momento en Canon para todo lo que habría antes y después.

Así, surge Batman: Year One, la historia en cuatro números que Frank Miller escribe, pero de la que se sirve del dibujo de David Mazzucchelli, sobre un Bruce Wayne que regresa a su ciudad natal después de 18 años de entrenamiento, y del que conocemos el origen de su “transformación” a través de breves flashbacks. En una Gotham City lúgubre y realista, los primeros años del Cruzado de la Capa revelaban a un héroe falible, que resulta herido en prácticamente todas sus primeras incursiones aventureras en la ciudad.

Paralelamente, se desarrolla la historia del Comisario Gordon, que llega a Gotham en el mismo momento de Batman, y que debe empezar por ganarse el respeto de la corrupta policía de la ciudad. Esta historia es tan de Batman como de Gordon, el cual se nos revela de una manera muy humana, que lucha bajo un ideal de honestidad e integridad, pero que a su vez sucumbe ante la tentativa de un romance con la detective Sarah Essen. Esta profundidad y personalidad del comisario ha permitido que sea un personaje fundamental y con entidad propia en las sucesivas décadas, llegando incluso a tener el papel protagonista en la serie de cómics Gotham Central, o la de televisión Gotham.

El trabajo de David Mazzucchelli a los lápices es maravilloso: el tono naturalista con el que impregna y da profundidad realista a sus personajes y a la ciudad solo está al alcance de unos pocos dibujantes. Así, el trabajo plástico, de ilustraciones sombrías y realistas, se combina a la perfección con las ideas de Frank Miller para hacer de esta una fascinante historia sobre la loca misión de un hombre luchando solo, y el minucioso análisis de una ciudad tan corrupta como su cuerpo de policía. Batman: Year One es uno de los mejores relatos del Caballero Oscuro, solo comparable al Dark Knight Returns, del propio Miller.

TOP 1. THE DARK KNIGHT RETURNS / El regreso del caballero oscuro (1986)

Guion: Frank Miller

Dibujo: Frank Miller

Color: Klaus Janson

Tinta: Lynn Varley

Nos encontramos ante la mejor obra de la historia de Batman. De antes, de ahora y, probablemente, de lo que venga por delante. Como hemos dicho antes en la introducción, este comic es una obra fundacional, que marca un antes y un después en la historia de su arte y su género, creando la figura del Caballero Oscuro que hoy conocemos, ya que ha inspirado a las generaciones siguientes del cómic.

Frank Miller se echó a sus espaldas el trabajo de “acabar” definitivamente con Batman, para lo que se encarga también del dibujo y del guion al completo. Además, junto a él estuvieron Klaus Janson, gran creador de atmósferas en su labor de entintador, y Lynn Varley, con sus vibrantes colores. Innovador por sus técnicas narrativas, y por su carga política y social, yendo más allá de los límites de los géneros noir y de superhéroes, y allanando el camino a una narrativa más adulta en los cómics.

El relato épico de cuatro números nos presentó a un Batman acabado, de alrededor de 60 años, abandonado a una vida de deportes extremos y alcohol. Un Batman muy fascista en sus formas, enormemente violento y provocador ante el lector. Al lado de este gigantesco Batman, Carrie Kelley, la primera Robin mujer, un alegre y valiente contraste a la conducta lúgubre y realista de Bruce, que subraya el enorme cuerpo de Batman. También la voz de Alfred cambiaría, adquiriendo un ácido sentido de la ironía rara vez percibido en sus primeros 40 años de apariciones en el cómic.

Miller inserta a estos personajes en una Gotham que se va por la cloaca, contada a través de la televisión que manipula y lleva a la “espectacularización” constante de la realidad. Así, Wayne decide ponerse una vez más el traje y la capucha para luchar contra su viejo enemigo Harvey Dent (Dos Caras). Tras derrotar al sádico líder de los Mutantes, se enfrenta al Joker, quien se encontraba en estado de latencia durante la inactividad de Batman, de la que despierta al ver que su “cariño” ha regresado. Por último, se enfrenta al Superman que dibuja Miller como un tonto útil a los intereses del gobierno, que cree obedecer a unos ideales de bondad y justicia, en contraposición para nuestro oscuro Batman, que logra derrotarlo precisamente por su mayor inteligencia.

El dibujo llega a un nivel de abstracción que se acerca a la caricatura, con personajes cuyos cuerpos y rostros están desestructurados, respondiendo cada vez menos a un patrón anatómico naturalista. Miller no tiene la mejor habilidad para el dibujo clásico leonardiano, ni falta que le hace. Él es el genio de la expresividad, algo que tiene un peso mucho más relevante en esta obra y para este personaje, que en otras historias. Su mirada sarcástica.

Definitivamente, el Batman: The Dark Knight Returns es el mejor cómic de la historia del personaje y quizá de a historia del cómic. A la espera de otras obras que continúen con este legado, esperemos que el Caballero Oscuro cumpla otros 80 años.

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