Carmen Cano: “Me he dejado la piel por conseguir mis sueños” | Nostromo Magazine
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Carmen Cano: “Me he dejado la piel por conseguir mis sueños”

por Nostromo Magazine

Un reportaje de Macarena Chamorro.

«Ser grande no es una cuestión de tamaño, sino de actitud». Con esta frase definen a nuestra entrevistada sus compañeras de la selección femenina de hockey hierba.

Hablamos de Carmen Cano, Mures (Jaén), 1992. Quedamos con ella en una cafetería de la capital para charlar sobre su trayectoria. Nacida un 31 de diciembre, eso ya pesa simbólicamente. Esta joven jugadora de hockey hierba y graduada en INEF ha conquistado un gran número de sueños, pero aún le quedan otros muchos por cumplir.

Cano reconoce haberse sacrificado y luchado por los éxitos que ahora está viviendo. Campeona de la Liga Iberdrola la pasada temporada con su equipo, el Club de Campo, y medalla de bronce en el Europeo, aunque la más especial, la cual guarda bajo llave, es la del Mundial; justo ella marcó el gol, el tanto más importante de su carrera, que las clasificó para las semifinales del campeonato del Mundo.

La integrante de las ‘Red Sticks’, que debutó con 22 años en la Selección, se define como pasional en todo lo que hace, va por muy buen camino y desea acudir a la cita olímpica de Tokio 2020.

¿Quién es Carmen Cano?

Soy una jugadora de hockey hierba, además estudiante de INEF, aunque ya acabé los estudios. Una de mis características más importantes es que soy súper competitiva y pasional con todo lo que hago y que nunca me doy por vencida en ningún punto de mi vida.

¿Por qué elegiste el hockey?

El hockey lo elegí porque mis hermanas empezaron a practicarlo en mi pueblo, y al final decidí probarlo también con ellas y ver qué tal se me daba y me enganchó, y hasta día de hoy, aquí sigo. Había más deportes, como el béisbol, pero no eran tan competitivos, sino, más bien, actividades extraescolares para pasarlo bien, tampoco jugabas partidos cada fin de semana, ni te ibas de viaje como con el hockey. En el fondo, lo que más me gustaba era irme de viaje y jugar con mis amigas.

¿Cómo ha sido compaginar el deporte de élite y los estudios?

Al principio me costó bastante, sobre todo en la etapa en la que estaba en Alcalá la Real. Cada fin de semana teníamos que viajar, viajábamos en autobús y no teníamos unas condiciones que nos permitiesen estar en una hora en Galicia, y los viajes en autobús eran muy duros cuando al día siguiente tenías un examen… Imagínate en segundo de Bachillerato prepararte una Selectividad viajando durante doce horas o catorce horas, no fue fácil. Al principio, me costó un poco, pero el deporte lo que me ha dado es una capacidad de organización que, si no hubiese estado dentro de este ámbito, me hubiese costado mucho más organizar mi día a día.

¿Qué significa para ti el deporte?

El deporte para mí es un estilo de vida, sin el deporte, mi vida hubiese cambiado completamente. No hubiese sido la persona que soy a día de hoy. No solo me ha enseñado a valorarme a mí misma y ser como soy en mi ámbito deportivo, sino que también me ha ayudado a crecer como persona en mi ámbito social y personal.

“Un momento durísimo fue cuando tuve que dar el salto de la Sub-21 a la Absoluta. Ahí tuve unos años en mi vida que realmente estaba entrenando con todas ellas, pero nunca llegaba a debutar”.

Si te digo Mures, ¿qué te viene a la cabeza?

Mi familia, mi gente, mis inicios, mis raíces… al final siempre se me pone cara de tonta cuando me hablan de casa porque te acuerdas de todo lo bonito y de todo lo que me ha hecho ser quien soy hoy. Me acuerdo de mi familia, me acuerdo de mis abuelos, cada vez que voy allí es un chute de energía que lo necesito también porque es como una paz y una tranquilidad que aquí, en Madrid, no la tengo. Me quedo con esas pequeñas cosas.

¿Qué canción te pones antes de los partidos?

Ahora me pongo la de ‘Ritmo’ de The Black Eyed Peas, pero tenemos una en Selección que se llama ‘Baila conmigo’ que me recuerdan al Europeo y al Mundial, además de ‘Que electricidad’. Tenemos unas cuantas canciones que nos vamos poniendo dependiendo de la época para motivarnos a nosotras mismas. Tenemos bastantes, nos ponemos canciones hasta para entrenar.

¿Cómo ves la evolución del hockey femenino en España?

Veo un cambio bastante positivo desde hace unos años atrás hasta el día de hoy, empresas como Iberdrola nos ha ayudado mucho, el Consejo Superior de Deportes también se ha volcado mucho con nosotras, hay más patrocinadores debido a que estamos consiguiendo más éxitos estos últimos años. Entonces quieras o no, están apostando por nosotras y por un futuro mejor, y por la mujer que, en este caso, también se notaba la diferencia entre hombres y mujeres, ya no solo en nuestro deporte sino en muchos otros; y eso es de valorar. Creo que también somos un ejemplo para las niñas y verte en esa imagen como cuando era pequeña y veía a las de la Absoluta jugar, verte que ahora tienes ese poder de transmitir esos valores, te enorgullece.

¿Te gustaría jugar al hockey fuera de España?

Sí, me gustaría. Ya me fui un verano a Australia, en un momento en el que necesitaba un cambio en mi vida y dije: venga me voy. No había un lugar más lejos… me vino genial a nivel personal, mental y en general. Estuve allí en un club: Doncaster Hockey Club, en Melbourne, la experiencia fue increíble, a pesar de que me rompí el pie, me dieron un bolazo jugando, fue un drama porque estuve 6 meses sin poder volver a jugar. Pero, a pesar de eso, esta experiencia me hizo crecer muchísimo. De hecho, ese mismo año, llegué a entrar en la Selección en categoría máxima que todavía no había dado ese salto, justo entré hace 4 años, después del periodo olímpico.

Si tengo que elegir, ojalá poder irme a jugar a Holanda, sería una de mis metas, porque es una de las mejores ligas. Pero nunca descarto otros países europeos, como Alemania, por ejemplo… pero ya se verá.

¿Qué le dirías a tu yo de 10 años?

Le diría que siga luchando, que nunca se rinda a pesar de las circunstancias sean buenas o sean malas, que pase lo que pase siga con una sonrisa y que siga disfrutando del camino que es lo que le va a hacer más fuerte.

¿De pequeña te imaginabas estar donde estás ahora?

Desde pequeña he sido súper competitiva y súper ambiciosa, y lo sigo siendo a día de hoy, eso no ha cambiado. Sí que me imaginaba… poder cumplir mi sueño de jugar unos Juegos Olímpicos, pero nunca me imaginaba el llegar ahí. Era un «qué guay, pero qué difícil». Una vez que pude entrar en Selección Sub-16 y toqué esa puerta de entrar a la Selección, ahí mis sueños se empezaron a crecer muchísimo más… el doble. Vi que podía ser posible y que iba a dejarme la piel por intentar conseguirlo, y es lo que estoy haciendo.

¿Lleváis una dieta muy estricta?

Depende, sí. Tenemos una nutricionista en Selección que nos da unas pequeñas pautas de qué alimentos debemos comer en cada momento o qué te ayuda a mejorar tu rendimiento o a recuperar antes. En Selección sí que tenemos un menú diario, que ella nos marca, pero, en nuestro día a día, nosotras somos las que nos preparamos todo. Somos conscientes de lo que es sano y lo que no. Todas nos cuidamos mucho, de hecho, estamos en modo healthy, leyendo muchos libros de comida saludable, pero sabemos qué es importante. 

¿Un hobby que no sea el hockey?

Me encanta ir al cine, si tengo que perder el tiempo en algo prefiero ver una película o leyendo, así me evado. También saliendo a pasear con mis amigos o saliendo a cenar. Cada vez que estamos de concentración buscamos una serie para ver, somos bastante seriéfilas, cada vez leemos más, sobre todo en los trayectos del hotel al campo de hockey en Selección, aunque sean de diez minutos.

Campeonas de la Liga con el Club de Campo la pasada temporada, conseguisteis el bronce en el Mundial en 2018 y el pasado verano la medalla de bronce en el Europeo ¿Cuál ha sido tu título más especial y por qué?

Con el que me quedo sin lugar a dudas, es con el bronce del Mundial, porque no fue la primera vez que estaba en un torneo importante con Selección, pero sí a nivel mundial, con la categoría absoluta, la importancia que conlleva estar allí y ser una de las seleccionadas, para mí fue un subidón. 

Y ya no es solo eso, sino que me acuerdo que el día a día allí fue increíble porque nos unió muchísimo como equipo a todas. Me quedo con el partido que nos clasificaba para la semifinal, que jugamos contra Alemania, que fui yo la que marcó el gol. Al final es lo que te he dicho antes del camino, de mi yo de 10 años, le diría que trabajara como si no hubiera un mañana por vivir momentos como el que viví aquel día. Entonces me quedo con esa sensación: todo esfuerzo tiene su recompensa. 

También tengo otros muchos títulos importantes con el Club de Campo, porque hemos competido en ligas muy importantes y también hemos competido de tú a tú contra los mejores clubes de Europa y con las mejores jugadoras del mundo. Hay momentos que también son muy importantes y te quedas con ellos. No valoro solo un torneo en sí, sino valoro lo que tengo a priori poco a poco e ir cumpliendo poco a poco mis metas. Pero si tengo que elegir uno, elijo el del Mundial.

¿Cuál ha sido el gol más especial de tu carrera?

Sin duda, me quedo con el que le marqué a Alemania, que nos dio el pase a semifinales del Mundial. No por el hecho de cómo fue el gol en sí, sino por lo que conllevó y lo especial que era. Nos daba paso a la semifinal, España solo había llegado una vez. Hacíamos historia como país y como grupo, incluso historia dentro de la misma piña que creamos. Fue muy especial para mí, porque me demostré a mí misma que merece la pena todo lo que he sufrido anteriormente, entonces me quedo con esa sensación.

Me acuerdo perfectamente de cómo fue ese gol, quedaban 6 minutos para que terminara el partido, fueron los 6 minutos más largos de mi vida.

“El deporte no tiene género, da igual que seas hombre o mujer, y lo que practiques. El deporte es salud y es diversión”.

¿Qué te queda por ganar?

Me queda por ganar una medalla en los Juegos Olímpicos.

¿Cuál crees que es el éxito de un equipo?

Desde mi punto de vista, para que un equipo triunfe tiene que haber una conexión humana muy buena dentro del equipo. O sea, no solo vale que sean muy buenos técnica y tácticamente, sino que entre ellos se entiendan sin tener que hablar si quiera y eso lo hace: entrenamientos, confianza, pasar muchas horas juntas. Para mí eso es fundamental, aunque seas muy bueno si no hay esa unión que dé la fuerza cuando hay malos momentos, va a ser muy difícil sobreponerse a ello.

Un sueño cumplido y otro por cumplir

Un sueño cumplido vestir la camiseta de la Selección Española, y un sueño por cumplir sería poder vivir y jugar unos Juegos Olímpicos.

¿Qué le dirías a alguien que piensa que el hockey femenino ni es hockey ni es femenino?

Le diría primero que venga a vernos jugar y luego que opine si realmente piensa eso, si es femenino o no es femenino y no es un deporte para que jueguen mujeres. Y lo segundo le diría el deporte no tiene género, da igual que seas hombre o mujer, y lo que practiques. El deporte es salud y es diversión; también un método educativo genial para enseñar y educar a los niños y a los adultos, porque viendo lo visto también a los adultos hay que decírselo. Le diría eso y no me metería en más líos… (risas).

Cuando no ganabas tantas medallas, ¿qué te hacía seguir compitiendo?

Cuando me dices esto me acuerdo de Alcalá, de mi club de toda la vida. Nosotras teníamos un equipo súper humilde. Sabíamos que veníamos desde una base muy pequeña y que nuestra economía tampoco suponía poder competir contra equipos top a nivel de España. Pero siempre nos ha gustado trabajar y teníamos muy buen rollo entre nosotras y sabíamos que si luchábamos y si competíamos cada día en cada partido: ¿por qué no íbamos a poder llegar a la Copa de la Reina? En Alcalá desde que llegamos a división de honor, siempre hemos estado es Copa de la Reina y eso era un logro para un equipo súper humilde que acababa de ascender realmente. Partimos de una base muy mínima, de casi no tener nada y no conseguir nada y competir a nivel nacional en pocas competiciones. Entonces partir de esa base y llegar por ejemplo al Club de Campo que aspira a ganar todo lo que juega es un cambio súper brusco.

Pero yo creo que es la mentalidad de competición que tenemos todas y esa garra y ambición que nos hace seguir queriendo conseguir medallas o aspirar siempre a lo que tienes en tu mano.

¿Ha habido algún momento muy duro de decir: hasta aquí el deporte profesional?

Ha habido muchos momentos así. Sobre todo, cuando decidí mudarme a Madrid para conseguir mi sueño. Al final te vas lejos de tu familia, te vas lejos de todo, no sabes qué te espera y tú te vienes aquí sin asegurarte que vas a llegar a la Selección. Los primeros años no fueron fáciles porque entrenábamos el triple de lo normal. La adaptación a este cambio en mi vida fue muy duro y un choque a la realidad.

Otro momento durísimo fue cuando tuve que dar el salto de la Sub-21 a la Absoluta. Ahí tuve unos años en mi vida que realmente estaba entrenando con todas ellas, pero nunca llegaba a debutar. Esos momentos son los que piensas: ¿realmente me merece la pena estar aquí o estoy entrenando por calentar o porque la otra sea mejor? Entonces te planteas muchas cosas. Por este motivo me fui a Australia, porque necesitaba un cambio de chip, necesitaba volver a divertirme con el hockey. Este momento fue crucial porque luego me hizo ser más fuerte a nivel personal y deportivo también.

Me quedaría con esos dos y la última espinita que me llevé fue no poder participar en el Preolímpico jugando dentro del equipo. Al final entrenas día a día para jugar con todas, pero lo bueno es que somos un grupo que nos llevamos tan bien que daba igual, nos arropamos las unas a las otras.

«Ser grande no es una cuestión de tamaño, sino de actitud».

¿Qué pregunta nunca te han hecho en una entrevista?

Nunca me habían preguntado quién soy. Es original y a la vez difícil de contestar, supongo que personalmente sí sabes quién eres, pero no te paras a evaluarte a ti misma, o cómo crees que te ven los demás. Es una pregunta que se supone que es fácil, pero a la vez difícil de contestar. Te tienes que conocer muy bien para saber quién eres realmente.

Tampoco me han preguntado por mis manías antes de jugar. Y sí, tengo muchas. Por ejemplo, siempre me tengo que poner la zapatilla izquierda antes de la derecha y atarme los cordones de la izquierda antes de los de la derecha. Y antes de salir al campo me los vuelvo a atar los dos. Manías… tengo más, pero se quedan para mí… (risas).

Un/a deportista que admires

A Rafa Nadal, es mi top a nivel deportivo. Transmite los valores que a mí me gustaría que los demás vieran en mí. Porque para mí es trabajo, constancia y a partir de ahí salen las cosas; también humildad, que para mí es fundamental. Me quedo con los valores que transmite él como deportista y como persona.

También admiro a Simone Biles, gimnasta artística, me parece increíble lo que hace, y es un deporte muy minoritario. En su país es súper conocida, pero al final es muy difícil que te valoren lo que mereces por lo que ganas. Y ella está demostrando que es la mejor en lo suyo. En Estados Unidos sí que se valora más que si fuese aquí en España, pero sé que es complicado y también es de admirar por lo que consigue.

¿Qué le dirías a un niño/a que se quiere dedicar al hockey?

Buah, me ha tocado hacer esta pregunta varias veces este año, he sido entrenadora y he dado charlas en colegios.

Y ya no solo en hockey sino en cualquier aspecto de su vida, le diría que si es lo que le ilusiona y lo que le gusta que luche día a día por conseguirlo. Que nadie le impida hacer lo que le guste.

Una frase que te defina:

Mis amigas me dicen que soy muy pasional en todos los aspectos de mi vida, haga lo que haga me entrego al cien por cien en todo.

En el Mundial hicimos puzles y cada una era una pieza clave, a mí me pusieron de frase: «Ser grande no es una cuestión de tamaño, sino de actitud».

Cuando te retires del hockey dentro de unos años, ¿a qué te gustaría dedicarte?

Buena pregunta, me la sigo haciendo a día de hoy. Al final la carrera deportiva puede durar muy poco o mucho, según se mire, o según las circunstancias. Por eso yo creo también estudiamos y somos conscientes de la realidad que hay y que no vamos a vivir de ello toda nuestra vida. Me encantaría trabajar en la enseñanza porque me encanta transmitir valores y me encantaría transmitir lo que el deporte me ha transmitido a mí durante toda mi vida. O sea, que la docencia nunca la descarto, pero yo soy un culo inquieto y sé que me gustaría probar mil cosas antes de dedicarme a ello. 

Te podría decir mil cosas porque la gestión deportiva también me llama la atención, me gustaría algo relacionado con el deporte, eso seguro, y luego ya se verá. 

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