Ciccio: "Mi música te puede gustar más o menos, pero me la curro como un cabrón" | Nostromo Magazine
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Ciccio: «Mi música te puede gustar más o menos, pero me la curro como un cabrón»

por Lucía Monsalve

Su música es la simbiosis de trabajo y pasión. Ciccio, o lo que es lo mismo, energía y coraje, nos atiende en las oficinas de RLM para hablar sobre cómo se siente a la hora de crear, producir y mostrar al mundo su producto.

¿Cómo estás y cómo te sientes sabiendo el punto en el que te encuentras en tu carrera musical ahora mismo?

Me siento bien, con ganas, como quien está empezando una carrera, y aún sigo en ese punto de estar aprendiendo, mejorando y nutriéndome.

Como compositor y productor de tus bases musicales y tus vídeos con la ayuda de tu amiga Clara Asouik, ¿qué se siente al ser tan polifacético, y más con tan sólo 24 años que tienes? Eso no lo puede hacer mucha gente.

Es una de las cosas de las que me siento muy orgulloso; es decir, mi música te puede gustar más o te puede gustar menos, pero al menos me la curro como un cabrón; de hecho, me gustaría ser aún más polifacético. Cada vez sé más de imagen, de audio sigo aprendiendo, también sé cada vez más sobre composición… Eso es lo que creo que quiero para mi vida. Aprender a hacer cosas nuevas me genera curiosidad.

Lucía y Ciccio en las oficinas de RLM / @annsights

Clara Asouik, tu amiga de la infancia, está a los mandos de la dirección artística. ¿Cómo es trabajar con alguien tan cercano, teniendo los dos la pasión que tenéis por lo que hacéis?

Creo que es fundamental trabajar con alguien con quien tengas una relación profunda, pero a la vez discutimos cada cuatro horas. Es más, para rodar mi último vídeo nos fuimos a Hong Kong y con todo el estrés nos pasamos discutiendo todos los días; teníamos momentos de crisis, pero al final lo acabamos arreglando. Cuando tienes una relación tan estrecha con alguien se sufre mucho y se disfruta mucho.

Siguiendo en la línea familiar, sabemos que tu padre es músico folclore. ¿Cómo dirías que ha influido, si es que lo ha hecho, su música en tu música?

Aparte de todos los ritmos, las melodías, armonías que escuchaba de pequeño, que eso es algo que nos marca a todos, lo que más ha influenciado es en mi respeto por la música y la manera de concebirla. En mi familia siempre se ha concebido la música como algo muy grande y muy potente que no tiene nada que ver con el dinero. Es un amor incondicional hacia la música que, por ejemplo, en la familia de un frutero –sin meterme con los fruteros– no sería igual.

Mi padre y yo hemos tenido charlas filosóficas sobre la música. Me he pasado años destripando, escuchando y tocando melodías de mi viejo, y eso al final influye de una forma que es inevitable. Ahora soy quien soy por la música de mi padre, y eso no puedo ni quiero, cambiarlo.

Ciccio / @annsights

Tú mismo has dicho en varias ocasiones que eres alguien que siempre está buscando sonidos nuevos, y de alguna manera has ligado tu pasión por la música con tu carrera: psicología. ¿Ha influenciado de algún modo tu carrera en tu música a la hora de componer?

Lo que más me puede haber influenciado mi carrera, musicalmente hablando, es en el hecho de tener que ponerme a hacer algo, sacarlo adelante y aprobar. La psicología me ha dado mucha autoestima mental y me ha enseñado a ser autodidacta, y es algo que yo he aplicado a la música para aprender a producir, mezclar y masterizar.

Te diste a conocer en 2018 cuando te presentaste al concurso de LOS40, Yu en la ola, donde salió a la luz tu primer tema, Piensa Primero, con el que ganaste de entre 800 personas. ¿Te esperabas que eso fuera a pasar?

Para nada. Era el primer videoclip que sacamos, me acuerdo que estaba de exámenes y dije: “Bueno, si no es muy complicado meterme lo hago”. Luego resulta que era poner el link desde el vídeo y ya está. Clara fue la que me insistió para que me apuntara, así que lo hice y acabé ganando, pero no, no me lo esperaba.

¿Cómo acogió el público tu primer tema y qué es lo que ha cambiado desde ese día hasta hoy?

Pues depende de cómo lo miro pienso que han cambiado muchas cosas o han cambiado pocas. Para empezar, ese era el primer trabajo artístico –videoclip– que habíamos sacado; ahora hemos podido sacar otros trabajos a otra calidad y tengo la oportunidad de trabajar con un equipo que antes no tenía.

Ha cambiado en la calidad de sonido y ha ido mejorando en todo. En ese momento yo no había dado ningún concierto; no sabía nada e incluso me daba miedo tan sólo con pensar en subirme a un escenario. Ahora, después de un año y medio o así he llegado a ponerme en la Puerta de Alcalá frente a mil personas.

El 13 de noviembre sacaste canción y videoclip de Bueno o malo. Lo primero, enhorabuena. El vídeo está rodado en Hong Kong, y si hay algo que caracteriza a esta ciudad, sobre todo de noche, son los edificios tan luminosos y enormes, además de los carteles de neón que encontramos por las calles a cada paso que damos. Audiovisualmente hablando, ¿qué es lo que más te atrajo de esa ciudad para irte tan lejos a grabar un videoclip?

Resulta que Clara y yo ya teníamos desde hace un tiempo la idea de irnos a grabar a distintos países, y pensé un poco en recuperar esa idea, porque se había quedado un poco abandonada. Yo estaba aún haciendo la canción, y dijo ella que le recordaba a Asia, por los soniditos que le metimos. Yo seguí en la producción mientras ella le daba vueltas al tema, y cada vez le iba metiendo sonidos más orientales de ese estilo. Luego nos reunimos otra vez y llegamos a la conclusión de que teníamos que irnos a Asia, pero no sabíamos muy bien dónde.

Estábamos entre Bangkok y Hong Kong. Bangkok era más barato y no tenía la situación política que tiene Hong Kong, pero luego, explorando un poco la posibilidad de irnos a Bangkok a través de fotos y sitios en los que poder grabar nos dimos cuenta de lo que necesitábamos era Hong Kong.  Queríamos neón, queríamos ese toque ciberpunk que le hemos dado a la canción, y nos decantamos Hong Kong, porque era lo que más le pegaba a la canción, y Bangkok se nos iba a quedar muy corto.

Lucía y Ciccio en las oficinas de RLM / @annsights

¿Te dio tiempo a explorar un poco Hong Kong y aprender de su gente? ¿Culturalmente hablando, sacaste algo de los sonidos cotidianos de la ciudad y la música de allí?

Por lo que yo vi, a nivel cultural Hong Kong es una ciudad que flojea un poco en eso; no es igual que Seúl u otras ciudades asiáticas en las que la cultura es más fuerte. No es que tuviéramos mucho tiempo porque fuimos a lo que fuimos: a grabar el vídeo. Lo que sí conocimos fue la comida, que, por cierto, era muy picante. Me di cuenta de que la gente allí está muy estructurada y van a su bola. Yo tenía ese pensamiento de ir a China y que la gente me iba a mirar raro por ser guiri, pero al menos en Hong Kong eso no pasó con nosotros, y eso que yo iba con unas pintas…

Hablando de las pintas, las luces de neón y de atracciones, a día de hoy para los artistas no sólo es importante el hecho de salir a cantar frente a un público, sino que muchos tienen en cuenta la estética: desde su vestuario en directo, en los videoclips y hasta en la forma en la que comparten su contenido, especialmente en Instagram, para que quede un feed llamativo. ¿Cómo de importante es este aspecto para ti?

Cuidar la estética me parece fundamental. Ahora en pleno siglo XXI creo que la música se ha convertido en un género audiovisual, y más en el género en el que me estoy metiendo yo, que ahora está muy ligado al postureo y al Instagram. Como es importante tener una imagen visual a mí me gusta currármela con algo que me sienta identificado, pero tampoco hasta el punto de cuidar la manera en la que subes las fotos de Instagram. Tampoco hay que volverse loco.

Hace varios meses afirmaste justamente en otra entrevista de Nostromo que tienes oído de productor y que analizas la música de una forma diferente. ¿Qué tiene que tener una canción para que a Ciccio le llame la atención?

Yo cuando estoy escuchando una canción me estoy dando cuenta de a qué nivel está el bajo, el bombo, si está bien comprimida… La calidad del sonido, en definitiva. Y creo que es algo que también pasa en el mundo de la fotografía: alguien que esté estudiando eso sabe si un vídeo está grabado con una cámara o con otra. Una canción tiene que estar bien hecha a nivel de calidad de producción. Cuando ya está bien producida y la escuchas, eso ya es cuestión de gustos. A mí me gusta que las canciones me sorprendan, que no sean canciones monótonas, que tengan dinamismo y que vea que hay curro detrás.

Ciccio / @annsights

La escena musical urbana a nivel nacional cada vez va creciendo y eso es algo innegable. ¿Crees que hay libertad para que los que quieran y los que hagan música medianamente “dentro del espectro” puedan auto-incluirse? ¿O hay algo que sobra y sólo hay cabida para estilos musicales concretos?

El concepto “música urbana” se puede usar de distintas formas. Si lo analizamos desde una perspectiva anglosajona, música urbana es hacer reggaetón, trap, y viene del rap de los 80. Si lo usamos así, sí que habría que discriminar ciertas músicas.

A mí la música urbana me evoca más a algo que está hecho en la ciudad, donde hay gente de todo tipo haciendo música de todo tipo. Yo proclamaría la música urbana como un concepto abierto en el que todo lo que sea música que se haga en la ciudad sea música urbana, sin discriminar. Creo que depende del punto de vista desde donde abordemos este tema: desde una posición conservador o dándole la vuelta al término.

De Argentina a España, y ahora en Madrid en RLM, te doy la oportunidad de que seas tú quien acabe esta entrevista diciendo dos artistas argentinos y dos españoles que te gusten y que nos recomiendes.

De Argentina diría a Louta y a Usted Señálemelo. De España me encanta siempre el hecho de poder recomendar artistas que no conozca mucha gente sin irme a famosos como C. Tangana o Dellafuente, así que recomendaría a tres: Chico Blanco, Sen Senra o Fran Laoren.

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