Netflix y su odisea por escapar del espacio vacío | Nostromo Magazine
Inicio Jorge Caracuel Netflix y su odisea por escapar del espacio vacío

Netflix y su odisea por escapar del espacio vacío

por Jorge Caracuel Suero

Amantes de la ciencia ficción, esta va por vosotros. En un intento continuo por lanzar títulos en masa hasta ponerle nombre a su próximo gran éxito, desde Netflix parecen empeñados en no tirar la toalla hasta encontrar la serie perfecta. Mientras se escriben teorías nuevas acerca de vivir en otro planeta y se comprueban las del pasado, al gigante del streaming le encanta experimentar historias que se desarrollan fuera de la Tierra y que tienen lugar en el espacio exterior. Un ejercicio que llevan poniendo en práctica los últimos años y que, pese a no dar con la fórmula, tienen claro que el rendirse no es una opción.

Bajo la mente de Jessica Goldberg y Andrew Hinderaker, Away es la nueva apuesta de Netflix para marcar de forma definitiva su territorio dentro del espacio exterior. Hilary Swank encabeza la ficción dando vida a la astronauta norteamericana Emma Green, quien se prepara para liderar una tripulación internacional en la primera misión a Marte. La protagonista se verá obligada a separarse de su marido y de su hija adolescente cuando más la necesitan y a hacerse a la idea de que a lo mejor no vuelve a verlos.

Con un enfoque más adulto, Away busca diferenciarse del que hasta ahora es el proyecto espacial más exitoso de Netflix. Orientada hacia el público familiar, Lost in Spacees el remake de la serie homónima de los años 60, considerada como una de las más emblemáticas de la historia. Ambientada en el 2048, la ficción futurista nos cuenta la historia de los Robinson, una familia que ha sido seleccionada para coloniza Alfa Centauri, un nuevo planeta. A través de los 20 episodios de sus dos primeras temporadas, Lost in Space nos muestra a través de una amable visión cómo la familia Robinson tendrá que adaptarse a un nuevo planeta dentro de un ambiente alienígena, con problemas personales fuera de su hogar.

Fotograma de ‘Away’ / FilmAffinity

El gigante del streaming apuesta por un sinfín de contenidos para que su catálogo esté lo más nutrido posible. Esto ocasiona que algunas ficciones se resientan y queden atrapadas en tierra de nadie. Fracasos a los que la compañía ha tenido que hacer frente y que les ha provocado importantes pérdidas. Hoy día, todos los amantes de la ciencia ficción siguen teniendo en mente Nightflyers, desastrosa adaptación de la obra escrita por George R.R Martin. Esta serie futurista y espacial es un drama con toques de terror psicológico en que sus protagonistas se enfrentan a la difícil misión de salvar la humanidad y buscar soluciones para cuando los recursos se acaben. La crítica estadounidense machacó Nightflyers, dedicándoles palabras tan negativas como las de Brian Tallerico en rogereberert.com: “El casting está mal hecho, el diálogo es plano y el ritmo suele ser equivocado. Es una de esas series que justo cuando esperas que dé en el clavo, falla”. Estas reacciones tan negativas llevaron a que Netflix y Syfy, su productora, decidieran no darle una nueva oportunidad.

En un intento de no abortar misión y de crear la ficción perfecta, Netflix ha experimentado más fracasos a lo largo de su trayectoria, siendo Otra Vida uno de los más sonados. La serie se presentó como una de las principales apuestas para el verano de 2019 y contaba con el sello de Aaron Martin, creador de Slasher. En un intento por enfocarse hacia lo sobrenatural, Otra Vida partía con la intención de explorar el milagro de la vida a través de la aparición de un artefacto alienígena en la Tierra y ahondar en lo que está dispuesto a hacer el ser humano para proteger a sus familiares. Lo que podría haber sido un potente drama familiar se convirtió en un aburrido experimento que buscaba banalizar los acontecimientos vividos por sus personajes con un sinfín de malas decisiones narrativas y con un abuso de miradas en primer plano que hacía imposible el comprender la motivación de ninguno de sus personajes.

El espacio abarca un gran abanico de posibilidades y la opción de jugar con distintos géneros. Netflix decidió en 2020 apostar por la comedia de la mano de Greg Daniels (creador de series emblemáticas como The Office y Parks and Recreation) y con Steve Carell como protagonista. Space Force llegó a la plataforma con grandes expectativas y con unos precedentes que parecían anunciar un éxito asegurado. Bajo la premisa de un grupo de soldados a los que se encarga la creación de una rama especial del ejército llamada “The Space Force”, la sitcom no se atreve a definir su propio camino y vuelve a ser un producto que no tiene nada específico que contar. No se encuentra entre los grandes tropiezos del gigante del streaming, pero la sobrecarga de productos tan similares impide que algo funcione o que sea mínimamente recordado. Ni siquiera Star Trek: Discovery, ficción que se centra en el universo Star Trek, ha sido una baza suficiente para calar en el público.

A partir de 4 de septiembre seremos testigos de si Away, la última producción de Netflix ambientada en el espacio, logra calar ante una audiencia cansada de visualizar siempre el mismo tipo de producto. La originalidad no llama últimamente a la puerta de Netflix, una plataforma que ha demostrado estar cada vez más preocupada por encontrar su próximo hit y menos interesada por competir en los premios de la industria televisiva. Hasta que el espectador desista, la plataforma seguirá con el rumbo que ha tomado en la actualidad, un rumbo hacia un espacio cada vez más vacío que parece no tener límite de extensión.

Últimas Publicaciones