'Suspiros de España' la contrariedad de la unión de Ernesto Artillo [Reportaje] | Nostromo Magazine
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‘Suspiros de España’ la contrariedad de la unión de Ernesto Artillo [Reportaje]

por Irene Villalba

Comunión. Así definía en una palabra el artista y creador Ernesto Artillo su proyecto Suspiros de España, que remite a la reconciliación y convivencia del lastre que ha acarreado España durante toda su historia: la dualidad y división entre las diferentes Españas aparentemente contrapuestas y enfrentadas entre sí. Como país y nación, como concepto.

La intuición de Ernesto Artillo, que es lo que él mismo declara como su herramienta de creación, le llevó a idear este proyecto repleto de aparentes contrariedades, diferencias y variedades para ser dispuestas no solo en una totalidad, sino también en una completa unión. La exposición de las diferentes realidades que plantea España y la posibilidad de su convivencia en armonía, así como la autenticidad y validez de cada una de sus partes, es lo que convierte Suspiros de España en una pieza artística única y profundamente actual.

Fotografía por @judithnaess

¿Qué es España? ¿Qué significa? ¿A qué nos remite? La complejidad de esta cuestión se ve reflejada en una disparidad de respuestas y puntos de vista. De experiencias y contextos.

La convivencia entre estas diversas realidades converge en esta obra de manera simultánea. España goza de una riqueza única que se manifiesta a través de numerosos fenómenos sociales y culturales, y esto al mismo tiempo, da pie a diferenciaciones enquistadas generación tras generación. Suspiros de España se convierte en un espejo en el que se ven reflejados todas estas dualidades y conflictos, y al mismo tiempo, da pie a la observación y consciencia de la posibilidad de revocar estas separaciones y distanciamientos.

No es la primera vez que Ernesto Artillo remite a sus raíces como motivo de inspiración y creación. El artista malagueño se sirve de las tradiciones culturales inculcadas por su propia familia en Ensayo de fe, cuya principal figura de inspiración es El Cautivo, un icono no solo de la semana santa malagueña, sino de la cultura popular de la ciudad. Como antecedente a esta fusión estética queer y folclórica, declaraba lo siguiente: “mi abuelo fue hermano mayor del Cautivo y es algo que he vivido siempre. Esa fascinación que tenía, me he dado cuenta que era incluso sexual, como de deseo a esa figura que todo el mundo quiere y que está dramáticamente presentada de una manera tan queer; las pestañas, el oro, el vestido de seda, ¿qué diferencia hay sobre eso y un espectáculo de drag? ¿Qué diferencia hay entre el Cautivo pasando por calle Larios con sangre, oro, con una banda, una corona y un espectáculo de RuPaul?”. Concluía entonces que no se trataba de otra cosa que de una mera diferenciación mental, y esta idea fue lo que le llevó a realizar una reflexión estética entorno a la conmoción de la fe.

Suspiros de España sigue precisamente esta línea de pensamiento. En esta ocasión, la copla se convertiría en un perfecto medio de expresión para alcanzar la unión y armonía que la obra pretender ofrecer a España. El proyecto nació en un chat de WhatsApp, mediante un ejercicio de observación: “me junto con gente muy diferente y de ideologías, niveles sociales y culturales muy diferentes. Tengo varios grupos de WhatsApp en los que se notaba que se empezaba a extremar el nerviosismo o la violencia en cada una de las partes. Es algo que me llamaba la atención, porque entre unos grupos y otros podía ver las sinergias y sensibilidades comunes, y sin embargo, se insiste nuevamente en separarnos, distinguirnos y pelearnos, como hemos hecho toda la vida y tradicionalmente. Durante el confinamiento, cuando acabó, salí a un bar del pueblo, en Agua Amarga, y una de las personas que había empezó a cantar copla. Empezamos a congeniar varias personas que no nos conocíamos de nada para cantar copla. La copla, un signo tan español, se presentó como una buena oportunidad para experimentar e investigar, y encontrar esas conexiones sensibles y despolitizadas que pueden más unirnos que separarnos”.

Fotografía por @judithnaess

La copla, considera, se presenta como puro extremo. Conciliar a través de un extremo resultaba interesante y evocador, y permite esta unión a través de las emociones, despojando cualquier intención política o social. La copla significaría referirse al desbordamiento de las emociones, al dolor, lo queer, el sacrificio, la amor, la muerte y la fe. Todo lo que integra la obra y lo que da resultado España.

Se sirve del trasfondo emocional de la copla y la obra queda amparada bajo la bandera de España. ¿De qué manera se diferenciaría de la España actual, de la España disgregada? Mediante la disposición del símbolo yin-yang como la materialización del deseo de armonía y unión en ella. “Cogí el yin-yang y lo puse en la bandera de España porque no se mezclan. Mantiene el negro, mantiene el blanco, no hay un gris, no hay aburrimiento ni mediocridad. No es blanco o negro, pero conviven en una armonía perfecta.”

El Contenedor Cultural de la Universidad de Málaga acogió la idea para representar el proyecto, hecho que fue fundamental para el artista, el poder presentarlo en su ciudad. “Siempre me he sentido muy andaluz y muy de Málaga. Me sentía un poco traidor defendiéndolo desde fuera”, comenta.

España supone el objeto principal y la columna vertebral de la obra. En torno a ella, se desglosan diversos fenómenos encarnados por sus diferentes personajes, que salvaguardan una enorme disparidad entre ellos. Artillo construyó los personajes en base a la realidad que integran, y sus actores, aseguran, tuvo que realizar un trabajo introspectivo con ellos mismos y en común con sus compañeros.

El artista malagueño integra esta premisa a través de un lenguaje estético ligado íntimamente a lo que se ha consagrado como la imagen española. La tradición y el folclore quedan impregnados por una estética queer que enfatiza el carácter pasional y explosivo de la obra y sus personajes. Volantes, capirotes, trajes de luces, brillos, rojo y amarillo conforman el vestuario de cada uno de los personajes de su elenco.

De la mano de la estilista Cayetana de Benber, Suspiros de España retorna a las inspiraciones folclóricas tradicionales a través de sus esencias adoptando una nueva connotación queer y actual. La estilista, diseñadora y editora de moda original de Chipiona, declara que Rocío Jurado se convierte en su referente más cercano y el centro omnipresente de todas las composiciones: “es una pionera donde las haya. Un torbellino de grandeza y divinidad. Volantes, transparencias, bordados, flecos, brillos y muchísimo glamour… una folclórica jamás puede pecar de sencilla.” Además de su paisana, en el vestuario se encuentran otras reminiscencias como Marifé de Triana, Concha Piquer, Sara Montiel, Lola Flores, Javier Bardem en Jamón, jamón o Miguel de Molina.

Fotografía por @judithnaess

En cuanto al proceso de selección y creación, Cayetana asegura: “Este proyecto es un regalo. Soy folclórica y adaptarme al concepto que tenía Ernesto para el vestuario ha sido muy fácil”. Ernesto Artillo y Suspiros de España requieren una entrega y ofrecimiento total de las capacidades y autenticidades de todos sus integrantes. “Trabajar con él, lleva implícito ser el propio proyecto. Ernesto tiene un don para las personas, te asegura adentrarte en su mente. Consigue que todo el equipo trascienda más allá del proyecto y que lo acabemos viviendo en primera persona” explicaba.

Sobre el proyecto, la estilista expone que Suspiros de España “busca la conexión entre personas aparentemente opuestas, y es una meta que se consigue tanto la obra como en la vida real.” Considera que ha llegado en el momento indicado, tanto en su vida como en la sociedad. Resulta una necesidad ante las peculiaridades que quiebra nuestro país: “la bandera de España es de todos los españoles y simboliza la diversidad, es algo que no se debe olvidar jamás. Que nadie se adueñe de ella”.

Nada pasa por desapercibido ni es arbitrario en la obra: cada personaje muestra una verdad. Manifiestan una sustantividad que forma parte y conforma España, pero al mismo tiempo, plasman la verdad de ellos mismos, como artistas, como individuos. De esta manera, los personajes adquieren una autenticidad total. Cada integrante del elenco queda literal y metafóricamente plasmado en la esencia que alberga su personaje. Por ello, también presentan distintas perspectivas tanto en su forma de experimentar el proceso, como en la forma de concebir España y los aspectos que configuran la obra, y tanto en su perfil profesional y artístico como personal. Como concluye Cayetana, “cada personaje narra una historia y tiene unas características muy marcadas, consiguiendo un equilibrio entre el personaje ficticio y el real”.

Fotografía por @judithnaess

Natalia Barone encarna a “La Niña”, una coplera que juega al fútbol. El personaje procede de Málaga, juega en el Málaga pero su equipo favorito es el Sevilla. Por ello, en su vestuario se fusionan ambas equipaciones, de manera que preexiste un juego entre dos ideas contrapuestas, siguiendo el símbolo del yin-yang omnipresente en la obra. Su personaje no se aleja en absoluto de su realidad más cercana: Natalia canta copla, y fue participante de La Voz Kids, cuyo paso por el programa no pasó inadvertido. “Me quería formar un poco más para poder presentarme y cuando me encontré lo suficientemente preparada probamos suerte y salió bien” afirma sobre esta experiencia. Este hecho llamó la atención a Artillo, puesto que declara que “no hay una cosa tan española como los niños talentos”.

Al mismo tiempo, juega al fútbol en el equipo femenino del Málaga. Dentro de este ámbito, mostró no estar muy convencida con esta clasificación. “Pienso que deberían hacerlo mezclados o por edades, porque ya el simple hecho de separar a las niñas de los niños da a entender que son diferentes, y no es así.” No podría elegir entre la copla y fútbol. Sin embargo, ambos le aportan aspectos diferentes. Por una parte, considera que la copla significa en una forma más de expresión de sus emociones y su inspiración más cercana desde que empezó es Rocío Jurado. Del fútbol, destaca las vivencias con sus compañeras que suponen el final de un partido o los nervios en un vestuario. Hechos que podrían vincularla a su proceso en Suspiros de España, en el que ha tenido la oportunidad de seguir cantando copla y guardar una relación entrañable con el resto del elenco, bajo una magia que solo Ernesto Artillo ha sabido proyectar.

Además de ser una perfecta y original materialización de esta dualidad que pretende plasmar Ernesto Artillo, hay una peculiaridad en ella que le remite a unos lazos emocionales entrañables; además de coplera y futbolista, Natalia es nieta de Pepi, otra de las actrices del elenco cuyo personaje adquiere su mismo nombre. Compartir esta experiencia con su abuela, supuso una revelación para ambas. “Estoy muy contenta. Sé que a ella le hace mucha ilusión y está muy feliz, y yo más por ver que está disfrutando”.

Fotografía por @epitabaamonde

Lo que más le llama la atención de Suspiros de España es el mensaje que aguarda y quiere transmitir, y los diferentes rasgos que representan los personajes. Confiesa que se presentó al casting sin saber muy bien lo que era, pero ha terminado convirtiéndose en una experiencia única.

La conexión íntima entre personajes en una primera instancia, es casi imperceptible por sus visibles desemejanzas. Poco tendría que ver Natalia y “La Niña” con el personaje de “El Performer” interpretado por David Menéndez.

En su vestuario se pretende subrayar el carácter queer y erótico vinculado a la figura del torero y a la estética del traje de luces, que es la clave de su personaje. David proviene de Barcelona, es actor, creador y cantante. Bajo el nombre artístico Boye, se encuentra desarrollando actualmente su proyecto musical, con el que cuenta con cinco temas y cinco videoclips.

Ernesto Artillo contactó con él para incluirlo en el elenco tras ver en Madrid la pieza escrita por David en la que también actúa, El Percebeiro y otros relatos sobre la filosofía del no me voy a caer.En ella, se expone la caída como objeto de reflexión, y se enfatiza en la resistencia como eje de experimentación de los límites de la capacidad humana. La obra se articula a través de un trabajo físico y total del actor rebosante de una atmósfera profundamente poética y construye un personaje que describe un relato sobre la caída, física o metafórica.

Del Pecebeiro a Suspiros de España, de la caída y resistencia al merecimiento de brillar y su responsabilidad. “El Performer se presenta al casting porque necesita ser visto. Merece algo más. Porta un traje de luces, no olvidemos que Suspiros de España está basado en la copla, y uno de sus personajes principales es el torero, su amante. El torero tiene algo de riesgo, una persona que se pone en el centro de la plaza de toros, tiene una profundidad sobre lo que hace y una responsabilidad sobre su trabajo”, explica David sobre su personaje.

Fotografía por @epitabaamonde

El traje de luces supone el vehículo, el mediador entre David y El Performer. En él se integra algo de David, del creador y de Boye. Toda esta ideología se plasmó a través de un texto en el que se intercaló su propia situación para otorgarle ese significado y esa autenticidad y la simbología del traje de luces. El texto relata la historia de un hombre que se merece algo más, reconoce que tiene un talento y quiere entrar en Suspiros de España para que se le dé un altar y un traje de luces. Es su responsabilidad que el mundo lo vea. “El traje de luces implica ponerse en el centro. Dejar que brille. Contar una historia increíble y torear como nadie. Tengo una estética, una responsabilidad y tengo fe. Necesito un espacio más grande, porque confío.”El momento en el que se porta un traje de luces, se deja atrás el conformismo. Se trata de la auténtica reivindicación de la posición y el merecimiento vital de uno mismo, y a partir de ahí aspirar a una insólita trascendencia. Tras el brillo de su ostentación, de sus bordados dorados y colores llamativos, se aguarda la responsabilidad de un talento y de cumplir su cometido.

Ernesto Artillo sobre los artistas folclóricos, exclamaba: “las copleras nos enseñaron a no ser humildes. Existe un intento de humildad dentro del arte que parece muy interesante. Decidir ser artista parte de no jugar con la humildad, sino del ofrecimiento. Es reconocer tu lugar y encargarte de imponerte y engrandecerte.” ¿Qué significa portar un traje de luces? ¿Qué responsabilidad implica querer brillar y qué das a cambio para hacerlo?

Entre el personaje que construye e interpreta en El Percebeiro y la estética que adopta en Suspiros de España, no se aprecia tanto distanciamiento estético. “Físicamente mi personaje en El Percebeiro es bastante queer, va vestido de una manera, anda y camina como si fuera un animal y tiene algo en la puesta en escena que si se pusiera a cantar copla no chirriaría.”

En la copla hay un aspecto que David encuentra fundamental, y del que parte su personaje de El Percebeiro y El Performer: “tienen una especie de emoción muy fuerte hacia lo que hacen. Se juegan la vida. Para mí hay algo muy importante en la copla, que siempre están al límite de la vida o la muerte, son muy extremistas con sus emociones.” La transmisión y la entrega total al personaje están presentes tanto en su figura de artista como por consiguiente, en sus personajes. “Es como intentar enviar un mensaje como lo último antes de morir”.

Fotografía por @epitabaamonde

La copla es la emoción de las emociones. “En las piezas que trabajo con Moreno Bernardi trabajamos físicamente y a nivel de voz, y te diría que se parece a la copla, en un compromiso real ante la construcción y autenticidad de la obra”. En su producción musical, declara hablar de emociones más cotidianas o escritas en poesía. Aunque sea melódica está más hablado, pero al final pretende transmitir lo mismo en un escenario que una copla.

De Suspiros de España, declara que tiene el objetivo de, sabiéndose España como un país quebrado y separado, juntar personas en los que no tiene cabida ningún parecido y acudir precisamente a sus diferencias como pretexto para esa unión. A partir de esa diferencia, se extrae la riqueza. Suspiros de España se ha traducido en una auténtica filosofía de vida fuera y dentro del escenario.

El hecho de haber compaginado esta obra con su proyecto musical, le ha llevado a nutrirse como artista y persona y repercutirá en sus creaciones posteriores. Todo sirve, porque el artista siempre está en contacto con su desarrollo y evolución emocional, y por tanto, artístico. La convivencia con el artista y esta realidad, puede que abra posibilidades a una futura colaboración juntos.

El elenco de la obra es España, y España forma parte del elenco. De esta manera, cada uno la percibe desde un prisma inaudito. Ante el trasfondo que pueda albergar Suspiros de España y su vinculación con la España más próxima, David ofrece su perspectiva sobre las significaciones que contrae: “España es Lorca. Es Unamuno. Es Dalí. Es Robe Iniesta. Es Javier Ibarra. Es mucho talento, una actitud vital bastante positiva y abierta, unos paisajes increíbles. El talento artístico de España es casi único, y se hablan de una profundidad y emociones que poca gente lo hace. Pero tenemos muy poca cultura. La política se encarga de que la cultura esté fuera de las prioridades de las personas, no estamos bien educados en ese sentido. Hay mucha mediocridad y poca trascendencia, aparte de los pequeños talentos que salen como flores en un desierto.”

El personaje de “El Ayudante” es interpretado por Paloma Peñarrubia. Para esta figura, Cayetana aclara la realización de una versión conceptual de la vestimenta de un técnico mediante un arnés de metal y cintas de cuero. Paloma, premiada compositora y productora musical malagueña, ha desarrollado múltiples trabajos en el mundo escénico, audiovisual y publicitario. Formada en numerosas instituciones y escuelas musicales, su estilo se caracteriza por una formación y técnica clásica y una experimentación rica fruto de la composición digital, a raíz de su carácter autodidacta. Ha participado en proyectos como Seis y medio o Bajo la piel del lobo.

En esta ocasión, para Suspiros de España Paloma realiza la edición musical y la reinterpretación de los temas de Rocío Jurado y Miguel de Molina que se interpretan. Además, se encarga de supervisar la parte de sonido y que todo funcione a nivel técnico. Según ella, “Suspiros de España se parece más a un musical que a una obra teatral”.

Ha podido vivir el proyecto desde el primer minuto de su creación. “De alguna manera, he compartido con Ernesto bastantes fases del proceso, desde la primera idea, el por qué quiso empezar este proyecto y toda su evolución. El acompañarlo y compartirlo con él, me ha permitido ver cómo se ha ido transformando y creciendo.”

Una de las piezas elegidas, guarda un significado especial para ella. Se trata de la pieza Dos Cruces de Miguel de Molina, porque según la artista “Esa canción en un momento determinado, me marcó. A través de Miguel de Molina, de su figura y este tema, quisimos contar la historia de cómo Miguel fue un personaje queer dentro de la España fascista, y cómo tuvo que emigrar de España por su identidad y orientación sexual. Era un personaje ambiguo, y de alguna manera, yo también me siento representada en él por esa ambigüedad y género, y creo que es un buen homenaje visibilizarlo.”

La copla cobra un epicentro indiscutible en Suspiros de España, en todas sus dimensiones. En el estrato musical se convierte en la base e incentivo de cualquier significación. Del mismo modo, la copla no únicamente sirve musical y emocionalmente a Suspiros de España, sino también a sus integrantes, y por supuesto a sus creadores. Paloma en este caso, encuentra ciertas similitudes entre la naturaleza de este género musical que trasciende más allá de sus formas melódicas y su propio carácter como persona y artista. “La copla es un género musical bastante pasional, y de alguna manera, es bastante escénico y performativo. Tanto en el lado emocional desgarrado y algunos mensajes más activistas en algunos temas como El Emigrante, está vinculada a mi forma de sentir la música. También en utilizar la música como un mensaje que refleja la historia en la que vivimos, y que nos sirva como una herramienta activista y que del mismo modo, tenga corazón.”

Suspiros de España trae como consecuencia la fusión de una coalición íntima entre el artista y el personaje. En Paloma, esta trascendencia se manifiesta a través de la profundización de su personaje con ella misma. “Al final todos interpretamos un personaje, pero su raíz se basa en unas historias personales que de alguna manera a través de él, vivimos esa transformación en nosotros. Creo que mis compañeros también pueden vivirlo así. Para mí es exponerme como transhumana en el que los géneros no nos limiten, y de que alguna manera, también el cuerpo sea un elemento político.

España como concepto responde a tantas perspectivas distintas como personas la ejerzan. Esta diferenciación y autenticidad de las partes, es lo que convierte a España en un todo cuando se juntan de manera unánime. Paloma la define así: “España es un contenedor de contradicciones. De alguna manera, cabe todo, pero a su vez, aparte de esta diversidad, tiene una línea muy marcada a través del folclore y del pasado que hemos arrastrado desde la dictadura, y eso marca esa identidad con respecto a líneas de pensamiento de algunas generaciones más antiguas. Ahora mismo, España es un contenedor de ideologías muy diversificadas. Esas contradicciones a través del símbolo del yin-yang hay que encontrar su equilibrio y armonía, en la que a la vez quepa todo y todo esté en convivencia, que no sea un conflicto y que no haya separación por diversidad, sino una armonía en un contenedor de cosas”.

Fotografía por @judithnaess

Pepi Fernández da vida al personaje de “Pepi” o también podría decirse a la inversa. Pepi encarna y recobra una autenticidad especial y propia. Proyecta una verdad familiar, cercana y palpable. Podría decirse que deposita en su personaje la historia de su propia vida y al mismo tiempo, en su personaje queda constatada su propia reivindicación. Su propia lucha. Su propia revolución. Con el brillo, la ilusión y la magia de una primera vez. Como ella misma denomina, su personaje y la experiencia en Suspiros de Españaha sido un milagro”.

Como no podría ser de otra manera, es el personaje que lleva el vestuario más llamativo. En palabras de Cayetana, se ha resaltado la esencia de una diva folclórica y del drag. Se cuenta con calzado de Angradema y capas de Sergidevcia Couture y De los Aires.

Asegura que su vida y cambio empezó en el momento que realizó el casting para Suspiros de España. Se presentó por mera curiosidad, acompañando a su nieta Natalia, y ahora se ha convertido en un sueño para ella. “Es un sueño que a mis setenta y dos años, haya llegado el momento que he estado esperando toda mi vida. Me parece infinito. Todo.” Durante la entrevista, prevalecieron continuas palabras de agradecimiento hacia el propio artista. “Tengo que agradecerle a Ernesto que se fijara en mí, porque quizás él no sabía lo que a mí me podía dar esto tan maravilloso que me ha dado.

Su deseo de actuar siempre ha estado latente en su vida. Sin embargo, nunca ha recibido la oportunidad de poder llevarlo a cabo. Las opciones para dedicarse a la actuación, y más a los que parten de cero, considera que son limitadas y dificultadas por diversas circunstancias. “Este fenómeno está y pasará siempre, lo veo muy difícil que se arregle. No se permite que cada uno pueda vivir su vida a su gusto y que sean felices como ellos elijan.”

El hecho de presentarse con su nieta, ha supuesto para ella el cumplir su cometido. “Ya he cumplido a hacer mi casting, a ser elegida y a desarrollar esto tan precioso. Ella ha tenido que nacer para que yo me pusiera en su camino, pensaba que alguien tenía que venir a rescatarme a mí”. Siempre ha acompañado la evolución artística de su nieta, el cante, desde sus inicios. “Lo más grande que he hecho en mi vida era presentarme a hacer interpretación, a ser artista. Porque lo soy de dentro. Soy artista de dentro”.

Fotografía por @judithnaess

Pepi destaca los complejos que preexisten en España, “porque nadie deja vivir a nadie”. Y ella misma ha podido padecer este suceso durante toda su vida. Sus anhelos convergen en sus propios deseos por actuar y la aspiración a una España que, simplemente, se permita ser. Considera que Suspiros de España es una reivindicación a todo lo que España ha vivido y acarreado, lo que ella lleva viviendo desde los cuatro años. “¿Por qué si una persona es gay, lesbiana o gorda no le dejan vivir? Yo siempre he sido rechazada. Hasta que conocí a mi marido y él está feliz de que yo esté aquí, actuando, con ochenta años.” Y justo ahora, ha podido encontrar la manera de cumplir el profundo deseo de desempeñar la actuación, deseo que siempre le ha sido denostado.   

Suspiros de España ha hecho justicia a los anhelos y esperanzas de Pepi. Le ha otorgado la oportunidad que siempre esperó y ansió, y como ella misma declara, le ha encaminado hacia la liberación. “He apartado el ridículo que tenía dentro. Suspiros de España es una reivindicación que he llevado a cabo yo en mi vida, en lo que me había pasado, que lo he soltado. Me han puesto como una reina y me siento una reina con ellos, con todos mis compañeros.” Las palabras de Pepi, nacen de una sinceridad y emocionalidad plena. Su contribución a la obra es precisamente lo que Suspiros de España necesita, y todo lo que ha engendrado el proyecto, ha respondido a los anhelos que Pepi necesitaba saciar.

José Luis Rodríguez es “El Militar”. El cometido de este personaje es intenta implantar el orden. Al tratarse de una obra con un claro enfoque musical, el uniforme propio de militar ha sido sustituido por el de un director de orquesta. José Luis, no es otra persona que el mismo padre de Ernesto Artillo. Ante la propuesta de formar parte del elenco, José Luis confiesa que le pareció una auténtica sorpresa. “No esperaba que me iban a hacer este pequeño regalo. Suspiros de España es un proyecto lleno de contrariedades, y a la vez llena de una crudeza bestial. Retrata lo que es España, y el autor lo que ha querido sacar es el equilibrio final de esa España tan denostada.”

Desde su punto de vista, España para él es una totalidad. “Desgraciadamente, todavía existen las dos Españas. Con esto lo he visto más claro bajo el punto de vista de la copla, que significa un retorno hacia la fuente de lo que es más auténtico y nuestro, y creo que el resultado es buscar ese equilibrio entre el pasado y el presente, entre lo actual y lo diario, y llegando al final a una fusión global donde aparecen todas las Españas mezcladas entre sí”. José Luis enfatiza en el equilibrio, y no es un hecho casual, ya que su personaje es el encargado de poner orden en la convivencia entre las fuentes contrapuestas, el que se asegura de que todo funciona, todo compatibiliza y todo fluye en armonía. Se trata del yin-yang, representado en la propia bandera de la obra, y engendrado en la funcionalidad y configuración de su propio personaje.

Fotografía por @epitabaamonde

José Luis, al igual que Pepi, no tenía experiencia anterior en la actuación. Sin embargo, siempre ha estado en contacto con la dimensión artística y tiene un impulso creativo que lo materializa a través del collage. “Tengo admiración por mi hijo. Yo hacía collages de toda la vida, y cuando era un niño, me veía elaborar todo este proceso de corta-pega y trabajar con diferentes texturas. Creo que a él se le clavó a hierro la gama de colores que utilizaba. Trabajar con él es agradecerle su genialidad, todo lo he querido sentir y hacer lo veo reflejado en él.” Define a su propio hijo como un puro contraste, lleno de viveza, color y forma, como si se tratara de otra de sus composiciones de collage. Ernesto Artillo adquirió en primer lugar el apellido de la madre, porque según José Luis, “ya funcionaba, y tiene un sonido propio, tiene la fuerza.”

Él mismo se identifica como amaetur con deseos profundos. Con veinte años se fue a estudiar Cinematografía en Madrid, y asegura que este hecho de alguna manera trascendió en el artista. “Toda mi pasión parece que ha sido bautizada en su nombre, y él lo recibe como algo preciado para mí”.

Respecto a su personaje, José Luis explica que prácticamente ha sido ingeniado a su medida. El Militar, se identifica como un hombre metódico, disciplinado, que impone el orden. En palabras de José Luis “ha supuesto ratificar mis valores, sumarme a la ventana de España desde la actualidad y observar sus contradicciones. Pero al final, prevalece un mismo contexto final que nos une a todos. Estos personajes responden a una orientación, un sentido en su propia vida. Pero al final todos cantamos al unísono el Yo soy español.

Concluye exclamando que Suspiros de España va a suponer un antes y un después en el momento que estamos experimentando en la actualidad. Se podrá traducir en una gran reflexión sobre lo que pasó, lo que pasa y seguirá pasando en nuestro país. “Somos indomables, y mi personaje viene a poner orden a todo esto”.

Bachir Samb, “Basilito” encarna “El Emigrante”. Como el propio nombre y significación de la canción indica, su personaje emigra a España. La indumentaria de su personaje responde a la de un penitente. “El verbo emigrar, conlleva moverse de un país a otro por algo en lo que cree, es decir, una peregrinación”, explica Cayetana. Con el personaje de Basilito, se realiza una comparación entre la peregrinación de Semana Santa de salir por un cometido, por la fe, por aspirar a una salvación, con la peregrinación que lleva a cabo un inmigrante hasta llegar a España. De esta manera, el capirote, cobra otro sentido y adquiere nuevas connotaciones. Ante la relevancia de este fenómeno en la obra, Ernesto Artillo asegura que, “si somos de España, implica que tenemos una orilla a la que llegan barcas de otros países. Hagámonos cargo. Si estas barcas llegan a España, será porque también son de España, porque España ha puesto una orilla donde puedan llegar”.

Fotografía por @epitabaamonde

Basilito no puede contener su emoción al hablar del proyecto. Explica que, Suspiros de España se ha diferenciado absolutamente de todo lo que había realizado hasta ahora, y que para él representa múltiples cosas. Es actor, fundamentalmente en el mundo audiovisual de series y cortometrajes, y también se plantea próximamente comenzar a grabar sus propias composiciones musicales.

Desde el principio, explica las pocas diferencias que mantienen su personaje ficiticio y su vida real. “Mi personaje emigra a España y eso me ha pasado en la vida real. Yo nací en Canarias, luego me fui a Senegal que es donde viven mis padres y a los diecinueve años volví y me dijeron “tú no eres de aquí”, aunque hubiese nacido aquí.” Por este hecho, Basilito se ha tenido que someter a un examen para obtener la nacionalidad española, pese haber nacido en territorio español. Suspiros de España, le ha inspirado a reivindicar varias causas: “por una parte, quiero hacer justicia a los que emigran, los que cogen las pateras y van a otro país para encontrar condiciones mejores. Por otra, es la cuestión de que los colores no existen, no porque yo sea negro o “de color” como dicen aquí, significa que soy de fuera. Aunque yo haya nacido aquí, no tengo la nacionalidad, pero he nacido aquí y esto es un hecho.”

España le evoca y remite a tantos aspectos dispares, que no podría materializarlo en una palabra que englobase el cúmulo de sensaciones que le hace experimentar todo lo que ha podido vivir. “España es mi país, es unión, es diversidad. Tiene una conexión con la gente muy mágica, esa hospitalidad que existe cuando terminas de trabajar por ejemplo, y te invitan a tomarte una cerveza. En otros países esto no pasa. El clima y el bienestar que hay en España no existen en otras partes, es especial para mí.”

Su personaje, a diferencia de él, llega a España por patera. Como realizan miles de personas diariamente en busca de la prosperidad y una vida mejor, pero asumiendo unos sacrificios que en ocasiones desgraciadamente, resultan letales. “Conozco a gente que vino en patera y me han explicado la situación y la experiencia. Es como si la hubiese vivido yo mismo hoy. Cuando estás en una patera, estás con tu familia, y vas para cambiar una serie de circunstancias, sin saber lo que te vas a encontrar. No lo he vivido personalmente, pero he estado muy cerca con gente que lo vivió y no es nada fácil. Cuando llegas, te encuentras con gente que tiene muchos prejuicios hacia ti.”

Por otra parte, Basilito dio pie a relatar las vivencias que ha experimentado por su color de piel en España. “Vivo en Madrid, y si entro en una tienda, me hablan inglés, no español. Al principio se me hacía un poco raro, pero poco a poco les seguía el juego. Eso ya indica que piensan que por tu color de piel no eres de aquí. En la segunda parte de la obra por ejemplo, mi personaje aunque haya nacido aquí, emigró de España, se fue y volvió para obtener la nacionalidad de su país, y le ponen pegas. Le hacen preguntas como ¿qué comidas típicas españolas tienen como ingrediente principal el tomate? o ¿cuál es la profesión de Penélope Cruz? Son preguntas que para mí no tiene sentido. Yo nací en España, soy español, es cierto que estuve fuera por un tiempo pero volví, si yo nací aquí y soy de aquí. Eso lo vive también el personaje cuando hace el examen, y cuando en la función, dice “yo soy español” tiene su verdad. También la gente piensa que si te llama negro te está insultando, y no es así. Pero prefieren decirte “eres de color”, pero esta expresión es más molesta. ¿De qué color soy, amarillo, rojo? Soy negro y soy negro, eres blanco y eres blanco”.

Fotografía por @judithnaess

La primera vez que Ernesto Artillo y Basilito entablaron una conversación para que se uniera al elenco de Suspiros de España, el artista le preguntó que qué tipo de música le gustaba. Basilito respondió que su música favorita era el pop, de hecho estaba ya escribiendo canciones de este estilo. Cuando leyó el guion y observó la copla que tenía que interpretar, se sorprendió. “Me llamó la atención. Nunca había hecho este tipo de música. La escuché dos o tres veces y ahí empezó, me surgió natural y me aventuré a hacer la canción. Estábamos a punto de no hacerla, pero al final sí. Y me hace mucha ilusión poder experimentar este tipo de música. Tiene su verdad, la verdad de España. Es Suspiros de España. Es única. Sea lo que sea la música, es experimentar, probar algo nuevo y que funcione.”

Suspiros de España ha supuesto una experiencia vital que ha trascendido a Basilito como persona y artista. “Siento a mis compañeros como una familia. Ante no nos conocíamos de nada. Somos muy distintos pero estamos muy unidos y somos uno.” Las aportaciones que ha podido brindarle la obra de la que ha formado parte, se sintetiza en propulsar la idea de diversidad, y que los colores no existen. “Me ha transmitido que mentalmente somos uno. Que cada uno tiene su verdad, sus estructuras, sus matices, su biografía, como persona y personaje, pero al fin y al cabo desembocamos en lo mismo.”

Rocío Guzmán es “Ella”. Cayetana la describe como la figura de una mujer fuerte, poderosa y feminista. En su vestuario resaltan joyas de Next Couture y chaqueta de Nacho Gamma.

Rocío Guzmán, artista procedente de Jaén, es una de las voces resonadas del actual escenario experimental del flamenco y la canción tradicional andaluza. Es cantante y performer, arraigada a un contexto profundamente flamenco donde las tradiciones y el arte han estado plenamente latentes. Su formación interdisciplinar le ha llevado adentrarse en el panorama del cante, la danza, el performance y el teatro físico. El lanzamiento de Sonada, su primer álbum en 2019, repercutió en el panorama de los sonidos tradicionales y folclóricos con registros experimentales y actuales.

Advierte que Suspiros de España ha sido un proceso muy intenso, en el que la propuesta de Ernesto Artillo ha sugerido un enorme trabajo a nivel personal para perfilar lo máximo posible cada uno de los personajes. “Está siendo un proceso muy bonito. Me encuentro con gente que no conocía, y me encuentro artísticamente con muchos formatos, con muchas maneras de entender el arte y muchísimos lenguajes.”

¿Qué hay de “Ella” en Rocío y qué hay de Rocío en “Ella”? La principal similitud entre ambas es la labor de cantante que desempeñan. “Hay algo de un lenguaje que manejo, que está absolutamente presente. La palabra hablada no existe.” De igual manera, ambas figuran comparten las mismas esencias; “hay un cierto sentimiento de matriarcado que está presente en la pieza, y de protección a todos los personajes. También de lucha y de enfrentamiento, frente a otras cosas y poderes. Con mucha fuerza y mucho poder, y con mucha fortaleza, casi divina. Trabajábamos con una fuerza casi sobrehumana y una cualidad sobrenatural que se está visualizando a nivel estético y a nivel del carácter del personaje.” Artillo ha sabido captar uno a uno, los rasgos intrínsecos de su elenco para, además de construir el personaje en base a ello, que el artista de igual manera se encuentre y se funda en él. Que esta unión, interna y externa, suponga una revelación recíproca, en todos sus sentidos. En Rocío, igualmente, se observa este procedimiento con bastante intensidad. Únicamente su presencia ya resuena, es poderío, como las folclóricas de antes, realzado por las joyas brillantes y volantes que porta.

Sobre la copla, Rocío enfatiza en la repercusión que ha tenido este género a lo largo de su trayectoria familiar flamenca. “La copla como género es una herencia que tenemos inevitable en nuestros ancestros. La relación es más cercana, al final yo me he educado en mi casa escuchando eso. Forma parte de nuestra tradición. En mi caso, es muy cercana; mi madre canta, mi abuelo cantaba y vengo del flamenco y de la copla por igual, porque al final son las dos ramas que sostiene el folclore andaluz con todas sus vertientes.” Del mismo modo y necesariamente, la naturaleza de la copla sintoniza con las peculiaridades de su personaje y perfil de artista. “Emocionalmente, la copla es una vida en cuatro minutos. La intensidad de toda una vida. Tiene toda la fuerza y el desgarro en concentrar una emoción tan intensa en una vida, o en una historia en un tiempo muy breve, donde se cuenta algo que viene a ser muy intenso y muy catártico”.

Fotografía por @epitabaamonde

España se le antoja a la artista jienense de una manera muy distinta. Ante esta cuestión, establece una dualidad, una distinción: la España en la que vive, que sueña, que intenta ejecutar cada día y por otro lado, la visión que tiene de España. “Es como yo y España por otro lado. Creo que es difícil identificarse con qué es exactamente. Cada vez creo que cuanto más pasa el tiempo más variada es. En su territorio, en su forma, en su población, en su diversidad… es quizás una manera de entender la vida y una manera de vivirla. No sé si es una concreta, pero sí hay algo afín y común, que tiene que ver con la espontaneidad, con el vivir en la alegría, con un carácter más jovial.”

Su personaje interpreta una canción de Rocío Jurado. La Más Grande no solo se ha convertido en un leitmotiv de Suspiros de España, sino que también lo ha sido en la vida de Rocío Guzmán. “A lo largo de mi carrera me han pedido, sobre todo en este último momento, bastantes cosas de ella. Entonces por un lado, siento una admiración muy grande, ha sido y es una de las grandes voces que ha dado la música tradicional andaluza o folclórica. Por otro lado, mucho respeto, y una cierta cercanía en el carácter de la voz pasional. Por eso creo que me invocan para realizar temas de ella, y supone un aprendizaje enorme.”

Suspiros de España, en cierta manera, ha removido los cimientos de la artista. Asegura que la temática en sí, la copla, es casi su historia intersentimental, familiar. “Me hace pensar en mi genealogía desde el principio, en todas las canciones que he podido cantar con mi madre, mi abuela. Es de por sí muy personal”. Por otro lado, declara que la transmisión y conexión con Ernesto Artillo, ha supuesto el descubrimiento de una manera de hacer, de conectar artísticamente con él y sus compañeros. Concluye con que, el proyecto abrirá fronteras para que aúna un concepto de España más solidario.

El personaje el “El Director”, es personificado por el propio Ernesto Artillo. Según la estilista Cayetana, refleja el perfil más cruel de España, y para su vestimenta se ha contado con la firma de David Delfín, perteneciendo a su colección Mentiras. Se trata de una pieza de traje de chaqueta de la temporada otoño-invierno de 2016-2017, y está dedicado a la bandera y al escudo nacional. En este sentido, el artista realiza un homenaje a sus raíces, a Málaga, el punto de origen donde desemboca el proyecto.

Fotografía por @judithnaess

España puede dar pie a numerosas interpretaciones y especulaciones, y puede convertirse en el objeto en torno al cual giran numerosas cavilaciones. Pero, ¿cuál es la percepción de la propia España para la mente creadora de la obra que propone otro paradigma en su nombre, y a raíz de la cual se exponen sus diversas variantes? Ernesto Artillo afirma: “España me parece un accidente. Sobretodo todo el hecho de sentirse español me parece un accidente. Hay una expresión que decimos mucho que es “yo soy de España”. Yo soy de España, pero España no es mía. Deberíamos dejarnos más llevar por esa literalidad de la expresión. Yo soy lo que este espacio quiere que sea, y este espacio en el que estábamos tiene unas circunstancias bastantes excepcionales. Creo que, aunque sea un poco utópico, para mí España es lo que ella quiere de nosotros más de lo que nosotros queremos de ella.” ¿A qué responde la identidad de ser español y qué significa? ¿Supone un rasgo único e inevitable o da cabida y se abre a algún tipo de elección?

Suspiros de España es la exposición de una consecuencia. Una consecuencia a la que nos vemos inevitablemente integrados, arraigados y condicionados. Nuestra necesidad de pertenencia a ella, responde realmente a una necesidad de reafirmación, de sometimiento, de dominio. Realmente, nosotros somos de España porque ella nos ha dado la posibilidad de formar parte de ella. Nos brinda la contingencia de poder identificarnos con ella, y no se debe dar cabida al adueñamiento bajo ningún tipo de pretexto. Somos ignorantes de los efectos que contrae ella en nosotros, más que los que provocamos nosotros en ella.  “Nosotros somos una consecuencia de ella, no debería ser ella una consecuencia nuestra”, profundiza el artista.

Ernesto Artillo y su obra, nos invita al cuestionamiento y deconstrucción de lo asumido. Del replanteamiento de la verosimilitud de todas las certezas dotadas de un fuerte enraizamiento histórico y renovarlas. Otorgarles otro sentido, otras lecturas. De encaminarse hacia la transcendencia.

Lo diferente por naturaleza, alude a lo desconocido, a lo incierto, y desemboca en el rechazo y la separación, en vez del acogimiento y conciliación. El artista nos plantea este instinto a través de la aceptación y validez de todo tipo de existencias, nos brinda e inaugura un espacio en el que cualquier pluralidad tiene cabida partiendo de un mismo enraizamiento común. Invita a la superación desde la unión, y la riqueza desde la puesta en común de los rasgos aparentemente contradictorios e incompatibles. La posibilidad de encontrar una unidad común entre la heterogeneidad, donde tiene cabida y se aúnan simultáneamente lo individual y colectivo, lo íntimo y lo compartido. “El sentimiento de lo común, es imprescindible para mí”, aclara. Dentro de las diferenciaciones, siempre hay algo que nos une en esencia, que nos hace sentir inconscientemente que formamos parte de algo más grande.

Pero esta convicción de lo común, no se limita únicamente a lo que aborda Suspiros de España para el artista. Se extrapola a su propio entendimiento del arte, en su sentido más existencial. “Creo que el arte es lo único que nos puede salvar, que nos hace sentirnos menos solos. Más en estos momentos. Las redes sociales son herramientas generadores de soledades compartidas, más que de comunicación. Y si el arte tiene algo que me interesa, es precisamente lo ritual, crear un ritual en común, que es su origen. La comunicación con la otra persona sin atender a lo cuantitativo, sino a la intensidad de la misma. Los primeros que han creado estas conexiones aparentemente imposibles son el propio elenco, son personas que quizás no habrían coincidido nunca. Desde mi punto de vista, creo que esto es lo que más me puede llenar, el devolver la creación, el crear un cuerpo común, una unión.” Un artista, a la hora de desarrollar sus creaciones, articula unos mecanismos expresivos y emocionales. El artista malagueño asegura, que su baza más preciada es la intuición, ya que “hay algo no decidido donde palpita una cosa muy real”, y de ahí esa importancia tangible a la autenticidad, en sus personajes, en los relatos. Sus orígenes y todo lo que ha ido conformando su vida, se convierten en configuradores de su imaginario y pensamiento artísticos, pero lo que realmente resalta es el dolor. “Cuando eres un niño, en algún momento algo nos duele, y nunca te vuelve a doler igual. Creo para dar ofrendas al niño.”

 Artillo y Suspiros de España funcionan como el despertar de esta inconsciencia, y otorga una nueva visión más amplia. Más libre. Más evocadora. Más vibrante. Se trata de agudizar y expandir más allá la intuición, la visión, la sensibilidad, los sentidos. El artista y su obra, dan paso a los grandes cuestionamientos fruto de la superación de toda convicción superflua de cualquier entendimiento al que podía aferrarse España. “¿Qué nos hace suspirar de España, para lo bueno y para lo malo? ¿Qué nos hace España y qué nos permite y qué no, qué nos emociona y qué no?”


Fotografía de portada por @epitabaamonde

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